LEV: Electrónica que salta a la vista

El Laboratorio de Electrónica Visual (LEV) nació en Gijón hace 16 años con la vocación de acercar grandes nombres de la electrónica mundial que compartan una vocación exploratoria y un interés por el apartado visual. Así, durante este tiempo han pasado por la ciudad asturiana nombres como Aphex Twin, Jon Hopkins, James Blake o Moderat, entre otros muchos. Hace tres años, el LEV dio el salto a Madrid como segunda sede, con una edición en Madrid que contó con la participación de Morton Subotnick, autor de ‘Silver apples from the moon’, considerado el primer álbum propiamente dicho de música electrónica.

Ahora, una vez superada la pandemia de covid, LEV Madrid recupera brío y esencias primigenias con una edición que arranca el próximo jueves y en la que se pueden encontrar a figuras importantes en esta vía tan sonora como óptica: Atom TM (Alemania), Daito Manabe & Kamitani Lab (Japón), Robert Lippok (Alemania)o Sinjin Hawke con Zora Jones (Canadá). Encabeza el cartel Alva Noto, sobrenombre artístico del alemán Carsten Nicolai.

Noto es conocido entre los devotos de la parroquia electrónica por su trabajo al frente del sello Raster-Noton, sus colaboraciones con Ryuichi Sakamoto (como la banda sonora de la película ‘El renacido’, de Alejandro González Iñárritu) y por tener la antena bien sintonizada con lo que sucede en la pista de baile.

En Madrid presenta su espectáculo ‘UNIEQAV’, a partir del disco homónimo que publicó en 2018 y que forma parte de una trilogía que se inspira en el club japonés UNIT y en las interacciones de la música con las matemáticas, la física y la química molecular.

«Creo que la ciencia y la música comparten esta capacidad de expresar cosas muy complejas con un aspecto muy simple«, explica Nicolai a La Lectura. «Por ejemplo, en matemáticas una fórmula muy sencilla expresa la complejidad del universo. Y yo diría que eso es lo que la hace bella».

Esta transversalidad se manifiesta también en la doble faceta de Alva Noto. «Mis orígenes están en el mundo de las artes visuales, que es algo que me sigue interesando. De hecho, diseño todas las proyecciones de mis espectáculos. Para mí es como una sinestesia [la capacidad de oler colores o palpar sonidos] y me sale de forma sencilla», relata.

«Además, utilizo muchos principios de la física en este trabajo», puntualiza, y menciona la obra de Isaac Newton entre sus referentes.

Pero más allá del ‘logos’, Nicolai está preocupado por el ‘ethos’. «Nací en la Alemania del Este y, para la gente de mi generación, la música era una conexión muy poderosa con Occidente, con personas de orígenes culturales y políticos muy diferentes», relata. «Ahora mismo estamos en una situación muy complicada, en el aspecto ideológico y en otros muchos. Y la música puede ayudarnos a reconectar las líneas que se han roto, a reconstruir los puentes que se han dinamitado, a superar los conflictos… a través de algo tan crucial como hacer que la gente se reúna».

Fuente: https://www.elmundo.es/la-lectura/2022/09/23/632e2c58fdddffb41c8b45fd.html

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