Aceite de comino: ¿puede acelerar el crecimiento capilar?Un nuevo activo al que dotan de superpoderes hace entrada en los ingredientes de los productos de belleza. Te descubrimos sus claves

Llega esa época de vuelta al trabajo en la que nuestro cabello se cae, como loco. Esa época en la que la melena pide un cambio de look a gritos, que si corto, que si largo… Buscamos recursos de todo tipo para conseguir nuestros objetivos, leemos información de toda clase… y entre remedios diversos hemos visto un concepto que se repetía de forma habitual y que ha llamado poderosamente nuestra atención: el aceite de comino. Por eso, tras tanta información, recomendamos que te quedes con este consejo:

“En esta estación, siempre resulta mucho más seguro guiarse por los consejos de un dermatólogo, a la hora de aplicar cualquier tratamiento y no tomar las primeras vitaminas que le aconseje cualquier amigo o dejarse deslumbrar por una publicidad agresiva”, acuñan desde la Asociación Española de Dermatología y Venereología.

Pero aun así vamos a darte unas bases para que si alguna amiga, vecina o sucedánea te habla de él, cuentes con toda la información. De unos años a esta parte, los aceites han pasado a formar parte de nuestro ritual de belleza en muchas áreas: rostro, cuerpo y, por supuesto, cabello. Aunque hay casos de reticencia a algunos de ellos, sobre todo a la hora de aplicarlos en el cabello, a medida que te adentras en su universo se descubren más bondades.

Mézclalo con tus productos. (Kelly Sikkana para Unsplash)

Las virtudes del oro líquido del coco, argán, escualano o semilla de uva… son por todos conocidos, pero hay un nuevo protagonista entre nosotros, hablamos del aceite de semilla de comino negro. Un activo del que se oye hablar mucho en los últimos tiempos que supuestamente contribuye al crecimiento del cabello y es un gran ingrediente antioxidante, antifúngico y antiinflamatorio.

Pero ¿vale la pena el esfuerzo de buscarlo en productos para el cuidado del cabello?

El aceite de semilla de comino negro es un derivado de una planta con flores, también conocida como nigella o alcaravea negra. Este tipo se ha utilizado durante siglos como medicina y como alimento, pero recientemente está ganando popularidad como ingrediente para el cabello.

El comino negro se ha utilizado durante más de 2.000 años, específicamente en el ámbito de los fines medicinales y culinarios, y es conocido por sus altas concentraciones de timoquinona, que según los expertos ayuda a prevenir la inflamación, además de poseer un perfil antioxidante contra las especies radicales de oxígeno y la actividad antimicrobiana.

Este se extrae de estas semillas mediante una tecnología de prensado en frío que no implica un proceso de refinamiento y, por lo tanto, puede producir un aceite que contiene un mayor nivel de antioxidantes naturales.

Haz una prueba en tu piel para comprobar la reactividad. (Angelica Echever para Unsplash)

Entre sus propiedades destaca su poder antiinflamatorio y antioxidante. Los antioxidantes ayudan a neutralizar los radicales libres de oxígeno, que son radicales de oxígeno inestables que pueden dañar las estructuras celulares y las proteínas. Agrega juventud y fuerza: puede contribuir a suavizar, aumentar brillo y potencialmente ayudar a mejorar el cabello dañado.

Ya sabes que tu cabello está recubierto naturalmente de grasa y aceite derivado de las glándulas sebáceas. El sebo mantiene el cabello suave y flexible y sella la humedad. Este activo puede apoyar potencialmente el crecimiento del cabello natural, así como impartir propiedades restauradoras para el cabello dañado. Sin embargo, actualmente no hay datos clínicos confiables válidos que respalden estas afirmaciones, explican algunos expertos.

Potencialmente, promueve el crecimiento del cabello: si bien no hay suficientes estudios para llegar a una conclusión firme sobre el de semilla de comino negro y el crecimiento del cabello, existe evidencia anecdótica de que puede ayudar a que este crezca más rápido.

Reduce potencialmente la caída del cabello: si tu cabello se está cayendo mucho, este ingrediente podría ayudar, pero no más que cualquier cuidado específico que mejora el estado natural de tu melena.

Consideraciones sobre el tipo de cabello

En general, la mayoría de los tipos de cabello pueden beneficiarse del uso de aceite de esta semilla para el cabello, ya que presenta una consistencia más fina que el de coco, por lo que tiene una gran capacidad para la mayoría de los tipos de cabello. Cualquiera que quiera intentar si puede mejorar la calidad y el crecimiento de su cabello sería un candidato para probar el aceite de semilla de comino negro. Sin embargo, como con cualquier suplemento no regulado, siempre es mejor realizar una prueba puntual primero para determinar cualquier sensibilidad o reactividad en una pequeña zona de tu piel.

Este aceite está disponible para tomar por vía oral en forma de píldora, en uno prensado en frío, y se puede formular en productos para el cuidado del cabello como champús, acondicionadores y otros para peinar.

Para empezar con su uso puedes agregar unas gotas en la palma de tu mano, frota tus manos y pasa el aceite por tus mechones para distribuirlo uniformemente o pruébalo primero como una mascarilla de tratamiento para ver cómo funciona como textura única, luego experimenta con el de semilla de comino negro como una mascarilla de tratamiento sin enjuague (esto para las más valientes).

Para trabajar el crecimiento del cabello o para ayudar a calmar el cuero cabelludo inflamado, aplícalo directamente en el cuero cabelludo. Eva Villar, peluquera y especialista en este tipo de tratamientos y autora de ‘Autocuidado para todas las estaciones’, nos da unos tips para hacerlo correctamente: “Dedícate 20 minutos, elige mejor un lugar donde puedas estar cómodamente sentada. Suéltate el pelo y desenrédalo con los dedos, hasta que los nudos hayan desaparecido. Después caliéntalo al baño María. Solo una pequeña cantidad, en un bol o una pequeña taza. No utilices plástico ni metal, mejor colócalo en un recipiente de cerámica, cristal, barro, madera… Una vez templado, masajea con las yemas de los dedos el aceite en tu cuero cabelludo, abriendo líneas por toda la cabeza y en pequeños círculos. El masaje en el cuero cabelludo te ayudará a calmar la mente y preparará el cabello para recibir los beneficios de este producto».

«A continuación -continúa- llega la parte más delicada, se trata de masajear los mechones de cabello entre tus dedos, bastante rato cada vez, para cerrar la cutícula y reparar la fibra de los medios y puntas. Lo mejor es que cojas cada mechón de pelo entre tus dos puños y vayas resbalándolos hacia abajo una y otra vez. Es un trabajo muy intenso y es importante que pongas conciencia en ello, así dejarás que tus manos sientan el cabello y notarás dónde necesitas insistir más con el masaje. Cuando termines, simplemente recoge el pelo con una cinta o una goma no muy apretada y déjalo todo el tiempo que te puedas permitir, lo mínimo serán 10 minutos. Después, simplemente lávalo con un champú suave”.

La forma en que lo incorpores a tu rutina normal de cuidado del cabello dependerá del producto elegido. Por ejemplo, si has conseguido un champú que contiene aceite de semilla de comino negro para promover el crecimiento del cabello, úsalo una o dos veces por semana y luego aplica gradualmente según las indicaciones, dependiendo de cómo toleres el producto.

Fuente: https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/belleza/2022-09-05/aceite-comino-crecimiento-pelo_3482623/

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