El Valencia va con todo contra Luis Rubiales y ya hablan de persecución contra la entidad

En una batalla larga contra el presidente de la federación, Luis Rubiales, el Valencia CF entiende como una victoria la demanda presentada el pasado 3 de octubre en el Juzgado de lo Mercantil número 2 de Madrid contra el reparto «desigual» del dinero de la Supercopa de España de 2020. También ve como una pequeña victoria los whatsapps desvelados por El Confidencial en los que Rubiales pone al Valencia, junto al Villarreal y el Sevilla, entre los equipos que peor le caen. Estos mensajes confirmarían lo que, desde Mestalla, consideran una persecución por parte del principal responsable federativo en los últimos años.

El Valencia venía de ser campeón de Copa tras derrotar en la final al Barça de Messi, el 25 de mayo de 2019 en el Villamarín. En enero de 2020, la Federación, por disputar la Supercopa de España en Arabia Saudí, le asignó 2,5 millones frente a los 4,8 al Atlético y los 6,8 para el Madrid y el Barça. El club de Mestalla, que solo ha cobrado 800.000 euros, reclama ante el juez un reparto más equitativo. El Confidencial reveló que Rubiales distribuyó junto con Piqué, central del Barça, tanto las comisiones por llevarse la Supercopa a Arabia como el dinero destinado a los clubes.

El Confidencial

El sueldo de Rubiales crecía siempre y cuando Madrid y Barça estuvieran presentes en dicha competición. En la demanda, el VCF también se queja de que Rubiales cambiara el formato de la Supercopa en plena temporada: de una final entre dos (el campeón de Copa frente al campeón de Liga) a una liguilla de cuatro. El criterio federativo para el reparto económico estuvo basado, en teoría, en los resultados de la Supercopa y el palmarés histórico de los cuatro equipos.

La batalla legal del Valencia contra Rubiales comenzó el 12 de junio de 2020. La sociedad de Mestalla reclamó al juez todos los contratos firmados por la Federación con los clubes para poder presentar la demanda con conocimiento de causa. El juez instó a la RFEF a presentar los documentos, pero esta se resistió todo lo posible, de ahí que ahora el juzgado número 2 de Madrid la haya condenado a las costas «por la actuación dilatoria mantenida».

En el enfrentamiento con Rubiales, el VCF entiende que su capitán, José Luis Gayà, fue víctima de represalias. En concreto, pagó con cuatro partidos de sanción por unas declaraciones contra la actuación arbitral de un Valencia-Osasuna de la pasada campaña. Críticas, por otro lado, parecidas a las que profirieron otros jugadores, entre ellos Piqué, sin que en otros muchos casos entrara de oficio el Comité de Competición. Ni mucho menos los castigaran con los cuatro primeros partidos de Liga, sanción que pudo haber puesto en peligro la presencia del capitán en el próximo Mundial de Qatar.

Mouctar Diakhaby tras la acción con Juan Cala. (Movistar)

En otro momento de máxima tensión, el Valencia recibió una carta de la Federación, llena de faltas de ortografía y con un tono muy agresivo, según el club, en la que Rubiales reprochaba al VCF su petición de un cambio de protocolo en los posibles casos de racismo. En el Cádiz-Valencia del 4 de abril de 2021, el equipo ‘ché’ abandonó el campo unos minutos después de que su central Diakhaby acusara al defensa local Cala de haberle llamado «negro de mierda» en una disputa.

El encuentro se reanudó y la denuncia quedó en nada por falta de pruebas. Entonces, el VCF envió una carta a la Federación exigiendo cambios en el protocolo: que la decisión de abandonar el campo no estuviera en manos de la víctima y que no existiera amenaza de sanción para el conjunto que renunciara al partido como protesta por un posible ataque racista. La respuesta de Rubiales fue furibunda. Ahora, el Valencia, junto al Villarreal y el Sevilla, ha pedido unas disculpas públicas a Rubiales por esos mensajes despectivos respecto a las tres entidades. El Valencia cree que el tiempo le está dando la razón.

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