Los partidos de ultraderecha en Europa celebran el triunfo de Meloni en Italia

Las fuerzas euroescépticas suman un aliado en la tercera economía de la zona euro. Por primera vez, un país fundador del proyecto europeo estará gobernado por la ultraderecha. La victoria de los Hermanos de Italia, el partido comandado por Giorgia Meloni, abre el camino a la coalición tripartita junto a La Liga de Matteo Salvini y a la Forza Italia de Silvio Berlusconi.

La UE mantiene la respiración ante el aterrizaje del nuevo Ejecutivo transalpino en un momento de inflación disparada, de crisis energética y de graves consecuencias socioeconómicas derivadas de la guerra en Ucrania.

De momento, reina la cautela en la capital comunitaria. El papel de árbitro neutral de la Comisión Europea solo fue interrumpido días antes de los comicios cuando Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, aseguró en una charla desde la Universidad de Princeton que si las cosas se descarrilan en Roma, Bruselas cuenta con «mecanismos» para hacerle frente. La alemana hizo referencia explícita a los casos de Hungría y Polonia, el tándem iliberal que todavía no ha recibido ninguna partida del fondo de recuperación nacional por sus casos de corrupción y problemas con la separación de poderes.

Precisamente, Budapest y Varsovia han sido las primeras capitales en reaccionar al triunfo de Meloni. «Enhorabuena», escribía en Twitter Mateusz Morawiecki, primer ministro polaco, que se convirtió en el primer mandatario en felicitarla. Un mensaje replicado también en las filas del húngaro Víktor Orban, que a través de uno de sus portavoces, ha celebrado el avance de amigos que «comparten una visión común en torno a los desafíos que afronta Europa en estos tiempos difíciles».

Desde Alemania, un portavoz del gobierno ha indicado que el país espera que «Italia siga siendo muy favorable a Europa», pese a la victoria de Meloni. En ese mismo país, el partido de ultraderecha AdF (Alternativa para Alemania), ha emitido un comunicado para felicitar a Meloni. «Los italianos, como los demócratas suecos, han votado a favor de un cambio.(…) La victoria de los Hermanos de Italia es un triunfo del sentido común. Alemania, con su coalición de izquierdas, parece bastante sola en Europa en este momento».

Con este cambio de sillas en Italia, Hungría y Polonia ganan un aliado en el pulso que mantienen desde hace años con Bruselas por sus ataques al Estado de Derecho. Y no es un socio cualquiera. Italia es la tercera economía de la Eurozona y representa el 14% de poder de voto en el Consejo en las decisiones tomadas por mayoría. El grupo de los Conservadores y Reformistas en la Eurócama, donde se circunscribe Vox, también sale reforzado haciéndose con el poder en una de las grandes potencias europeas.

VOX SALUDA LOS RESULTADOS

«El sol sale desde Italia para España». En pleno temporal interno por la abrupta ruptura del partido con Macarena Olona y la amenaza que ella a través de una nueva marca pueda suponer, Vox ha saludado con un «buongiorno» los resultados electorales en Italia y pronosticado que la victoria de Giorgia Meloni servirá a Santiago Abascal de lanzadera en el plano político español: «Vox no tiene techo».

El triunfo de la derecha dura en Italia, opinan en Vox, «acredita que el futuro pertenece a los patriotas». Así lo ha sintetizado el portavoz nacional de la formación, Jorge Buxadé, que ha incidido en que el partido de Santiago Abascal «ha podido acompañar» a Meloni a lo largo de su crecimiento político en los últimos años y es «amiga» de Vox, con quien guarda, explican, muchas similitudes.

Así, y pese a destacar que la política en Italia y en España son muy diferentes, desde Vox se ven reflejados en «la defensa del sector agrario frente a la intromisión extranjera y la competencia desleal» que propugna Meloni. También en la defensa de las fronteras. «Tenemos el mismo problema en la frontera sur», ha opinado Buxadé, en relación a la «complicidad de las mafias de la ONG en Lampedusa y Canarias«. También ha encontrado propuestas similares en la «necesidad de proteger a las pymes», así como en su intención de acabar con «toda la normativa que atenta contra el orden social, la familia, la natalidad» o que no tenga en cuenta «la crisis demográfica», informa Vicente Coll.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha reaccionado asegurando que respeta el resultado «legítimo» de las elecciones aunque considera que este caso no es extrapolable en España porque cree que existe una situación «muy diferente» a la de Italia.

«Los italianos han votado libremente, legítimamente han escogido a quienes creen que deben conducir los próximos tiempos. Como ministro de Asuntos Exteriores me van a permitir que sea prudente a la hora de emitir valoraciones», ha proclamado Albares.

Más crítica se ha mostrado la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien considera que la victoria de Meloni es una noticia «muy triste que tiene que hacer tomar nota en nuestro país».

«Ha llegado el momento ya de reconstruir el espacio progresista», ha dicho Díaz, urgiendo a ser «capaces de presentar proyectos alternativos que mejoren la vida de la gente en nuestro país y en Europa».

En Francia, Marine Le Pen, líder de Agrupación Nacional, ha felicitado a Meloni y Salvini por «resistir a las amenazas de una Unión Europea antidemocrática y arrogante«. La salida del Reino Unido todavía colea y uno de los aprendizajes que deja en estos círculos es que ya no proclaman el Italexit o el Francexit, sino que quieren cambiar el proyecto europeo desde dentro empujándolo hacia una «Unión de pueblos soberanos».

«ESTEREMOS ATENTOS AL RESPETO A LOS DDHH»

La Comisión Europea no puede inmiscuirse en asuntos internos ni pronunciarse sobre los procesos electorales en los Estados miembros. Tal y como se esperaba, el mensaje que predomina durante la resaca electoral ha sido el de calma y la cabeza fría. Bruselas se pone de perfil y se ampara en el respeto a las decisiones soberanas y el voto del pueblo italiano.

Eric Mamer, portavoz la Comisión Europea, ha reiterado que la institución «jamás» comenta los resultados de elecciones nacionales. Asimismo ha reiterado que Von der Leyen trabajará de forma «constructiva» con las nuevas autoridades italianas. Insistido por las preguntas de los periodistas, Mamer ha evitado analizar las consecuencias del aumento de la extrema derecha en el continente. Hace unas semanas, los Demócratas Suecos se convertían en la segunda fuerza más votada del país escandinavo. Un aviso a navegantes que ya mira a los próximos comicios en Dinamarca o Bulgaria. «Ver las elecciones [italianas] como un juicio a Europa me parece una simplificación extrema», ha zanjado el portavoz en rueda de prensa. Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, y Roberta Metsola, líder del Parlamento Europeo, no se han pronunciado

Pero el Ejecutivo comunitario permanecerá vigilante. Así lo esperan desde las filas de El Elíseo. «Obviamente estaremos atentos junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a que estos valores sobre los derechos humanos, sobre el respeto a los demás, en particular el respeto del derecho al aborto, sean respetados por todos», ha asegurado Elisabeth Borne, primera ministra gala, en el canal de televisión BFMTV.

«La coalición comandada por Hermanos de Italia ha terminado de cortar el cordón sanitario con la extrema derecha que imperaba en Europa. Los populares europeos han bendecido la entrada de su filial italiana, representada a través del grupo de Berlusconi, en el Ejecutivo, un movimiento que ha desatado las críticas de las fuerzas progresistas del arco parlamentario. «El post-fascismo de Meloni llega a Italia de la mano de alianza con Fuerza Italia, del Partido Popular Europeo. Es un día negro para Italia y para Europa», afirma Iratxe García Pérez, líder socialdemócrata en la Eurocámara».

La marcha del tecnócrata Mario Draghi, el hombre que salvó al euro con ese histórico ‘whatever it takes’ (lo que haga falta) llega en un momento clave para la economía del país. El Fondo Monetario Internacional calcula que Roma podría cerrar el año con una deuda casi descontrolada del 148%. En medio, desde el Palazzo Chigi deben hacer frente a la gestión de casi 200.000 millones de euros del fondo de recuperación nacional. Roma es la capital más financiada por Next Generation EU. En las próximas semanas, debe presentar a Bruselas su proyecto de presupuestos para el próximo año. Con los mercados temblando y los inversores expectantes, Meloni ha edulcorado su cara en materia económica para transmitir tranquilidad y calmar al establishment italiano.

Una suavización de tono que también ha emprendido en su estrategia con Rusia. En su programa mantiene su compromiso con la OTAN y con la política europea por la agresión de Rusia a su vecino. La Comisión Europea prepara estos días el octavo paquete de sanciones contra Vladimir Putin como respuesta a la movilización parcial y a los referendos «fraudulentos» llevados a cabo en las regiones ocupadas. Hungría ya advierte de que la estrategia punitiva es un error y de que no quiere más sanciones. Meloni, Salvini y Berlusconi, los tres líderes de la plausible coalición derechista, arrastran un legado de amistad y admiración hacia el inquilino del Kremlin. Y con su llegada a la mesa del Consejo Europeo, la respuesta europea ante Rusia podría amedrentarse.

Fuente: https://www.elmundo.es/internacional/2022/09/26/6331534121efa0fc128b45d3.html

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