Con un celular y redes sociales creó la marca de maquillaje del momento

En una oficina de paredes rosadas, amplia y con la iluminación de lo que podría ser un estudio de grabación está sentada María Camila Orrego Oviedo, la joven de 27 años detrás de Trendy, una de las marcas de maquillaje colombiano más populares en redes sociales.

Y es que Trendy es un fenómeno entre emprendedoras y personas apasionadas por el maquillaje. Con una audiencia que supera el millón de seguidores en su cuenta principal de Instagram y más de 250 mil en plataformas como TikTok, la marca que creó Orrego cuando tenía 20 años ha conseguido responder a las tendencias de internet a un bajo costo. 

Para la administradora de empresas de la Pontificia Universidad Javeriana, su popularidad en redes sociales, especialmente en Instagram, se debe a siete años de trabajo constante y sobre todo es una recompensa por “creer en las redes sociales cuando nadie más lo hacía”, según dice. 

Con una fuerte pasión por las ventas, Orrego encontró en el mundo digital un espacio para crecer y para hacer negocios de una forma diferente y gracias a ese salto al vacío hoy emplea de forma directa a cerca de 120 personas y de manera indirecta a más de 5 mil, en su mayoría mujeres.

La historia de Trendy 

Trendy shop: Camila Orrego, creadora de la marca cuenta su historia

Hoy en día es posible que, mientras navega por Instagram o en TikTok, haya visto una publicidad o una reseña de los productos de Trendy. Ya sean labiales, correctores o productos de cuidado facial, su oferta es amplia y ha conectado fuerte con una audiencia joven, en especial mujeres, que han aprendido de maquillaje en el escenario digital.

Para Camila Orrego ese fue su diferencial cuando en el 2016 su olfato de vendedora la llevó a comprar en páginas chinas maquillaje ‘viral’ que era muy popular en redes sociales porque lo recomendaban mujeres famosas o influenciadoras, pero que era difícil de conseguir en Colombia. Aunque ella no se describe a sí misma como una fanática del maquillaje, sus cualidades de empresaria la encaminaron en esa ruta.

“Cuando estaba haciendo mis prácticas, en la multinacional en la que estaba me dieron un bono y yo pensaba en invertir esa plata. En ese tiempo yo traía mercancía que compraba en páginas chinas, vendía de todo, bolsos, aretes, billeteras, pero el maquillaje era lo que más se agotaba, especialmente los labiales, así me hice un nombre”, recuerda Orrego.

La gente en ese entonces me decía que le daba pena mostrarse, que no le iban a hablar como un tonto a la cámara, pero yo nunca he sufrido de pena y me grababa.

En grupos de Facebook, y un incipiente Instagram la joven empezó a publicar fotos de los productos, de sus clientes y a salir en cámara, una práctica que, aunque hoy es común, en ese entonces fue novedad. Según cuenta, “siempre prioricé el contenido casero para que la gente supiera que había alguien detrás de eso, que le iban a responder” y así generó confianza en una audiencia que se fue fortaleciendo.

Su alcance creció rápidamente y de hacer compras en una página web pasó a contactarse con proveedores, que pronto no daban abasto con las cantidades que Trendy demandaba. Dando pasos de gigante, Orrego empezó a importar directamente y en un abrir y cerrar de ojos a crear sus propios productos, que siguen ese mismo principio que la tienen en la cresta: son versiones propias y a un bajo costo de productos como labiales o delineadores virales.

“Siempre tuvimos la visión de que cualquier mujer, (hoy en día el público es más amplio y diverso), que tenga un celular me pueda comprar. La gente en ese entonces me decía que le daba pena mostrarse, que no le iban a hablar como un tonto a la cámara, pero yo nunca he sufrido de pena y me grababa. También atendía WhatsApp y me encargaba personalmente de todo”, afirma la CEO de la marca.

En esa relación estrecha que creó con sus clientas, Camila comprendió que el maquillaje es un producto que se debe probar y por eso no se quedó en las ventas en línea.

“Siempre me han gustado porque son lugares donde la gente puede ver más que en el celular. Llevamos siete años diciéndoles: ‘ve a la tienda y antójate o ve y surte tu negocio’, porque siempre vendemos en dos canales, al detal y al por mayor”, afirma.

El crecimiento durante la pandemia 

En el 2020, previo a la pandemia, Trendy tenía cuatro locales y ya habían empezado a importar sus productos de marca propia. Ante el difícil panorama que pintaba el cierre total de las experiencias presenciales, Camila y su equipo, del que hacen parte su papá, su esposo y su hermana, sintieron temor, pero contrario a lo que le ocurrió a la mayoría, la pandemia fue su gran trampolín.

“Nos fue excelente, dimos un brinco de cinco escalones. Crecimos casi el doble en ventas en todo el año en comparación con lo que veníamos. No dimos abasto, contratamos gente, convertimos los locales en centros de despacho, contratamos rutas para cumplir con lo que nos pedía la gente y es que con tanto tiempo de encierro las personas se volcaron a las redes sociales y a comprar ahí, entonces llegamos a un público al que no habíamos llegado”, dice Orrego.

Hoy, con varios puntos de venta en Bogotá, Medellín y ahora en Cali, la emprendedora se encarga de generar empleos y oportunidades laborales para jóvenes y personas mayores, especialmente por medio del impulso que le dan a las mayoristas.

Con un modelo que recuerda al de grandes nombres de la industria cosmética como Mary Kay o Avon, para Trendy las mayoristas han sido otro de los secretos de su éxito, principalmente con los productos de su marca propia, que ahora representan el 80 por ciento de su oferta.

“Cuando empezamos con la marca propia todos decían que era imposible vender 12 mil unidades de un brillo y yo decía que no porque pensaba en vender la docena a mil clientes. Hoy en día alguien al por mayor me puede comprar uno de cada uno y ya es al por mayor, pero cuando empezamos yo vendía de 3,6, 12 o la caja para empezar a mover productos”, revela Camila y añade que su enfoque era “pruébalo, úsalo y véndelo” porque debido a su conocimiento del cliente final logra desarrollar productos con buena acogida.

Allí es donde la joven ha encontrado mayores satisfacciones en su desarrollo profesional, pues su marca ha sido salvavidas para muchas personas.

“A veces no dimensionamos que por el trabajo que hacemos en esta oficina impactamos en el mercado de una familia, en el colegio de unos niños, en la mamá que se pudo independizar de un esposo maltratador, estudiantes que se fueron de sus casas porque recibían maltrato. Hay muchas historias de este tipo y por eso nuestro sueño no es estar en grandes superficies, ni en comercios digitales, porque nuestras mayoristas son nuestra prioridad”, asegura con vehemencia.

De acuerdo con sus cálculos, a nivel nacional la red de emprendedoras de Trendy está compuesta por cerca de 5 mil personas, siendo Bogotá el lugar con mayor cantidad de vendedoras.

“Yo nunca me lo imaginé, pero ahora soy muy consciente y lo agradezco siempre. Obviamente hemos tenido incidentes de todo tipo, pero siempre hemos logrado contar nuestra verdad, salir a disculparnos o a retirar un producto si hay que hacerlo. No tenemos problema en decir que la embarramos, pero sí darles una solución. Nosotros respondemos por nuestras mayoristas”, puntualiza.

Y es que Trendy no ha estado exenta de polémicas. Al ser una marca ‘nativa digital’ consumida por un público acostumbrado a expresarse a través de las redes sociales, ha recibido críticas por algunos productos y hasta su creadora ha sido blanco de ataques.

‘Ser emprendedor en Colombia es posible’

Orrego afirma que el camino no ha sido fácil. La administradora de empresas reconoce que ha sido privilegiada en muchos aspectos, como tener la experiencia de aprender en una multinacional. De allí se ha quedado con valores que aplica en su compañía, como la comunicación con sus colaboradores, la confianza y la importancia de un ambiente laboral adecuado.

Con esto y después de siete años de trabajo duro, la joven recomienda a aquellas personas que quieran emprender que, aunque sea muy difícil, especialmente en el tema tributario, tener una estructura contable fuerte es lo que le ha permitido expandir su negocio de una tienda de maquillaje de Instagram a una empresa de nombre a nivel nacional.

“Hacer un emprendimiento en Colombia con ayuda de las herramientas digitales si se puede, pero no es un golpe de suerte, no es de la noche a la mañana, ni con un curso que te promete lograrlo en un mes. Hay que entender la lógica en la que nos vamos a mover. En el camino muchas personas por vernos pequeños nos han negado préstamos, locales, y más, pero eso no nos ha detenido y lo que más me gusta es que mis clientes me apoyan y apoyan a esas emprendedoras que quieren salir adelante”, concluye.

Por ahora, en los planes de Trendy está fortalecer su presencia en varias ciudades del país como Barranquilla y Bucaramanga y continuar con el desarrollo de su marca propia.

Fuente: https://www.eltiempo.com/vida/mujeres/trendy-shop-camila-orrego-creadora-de-la-marca-cuenta-su-historia-703654

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