Gigi Hadid lanza su propia marca: Guest In Residence

El invierno en el que Gigi Hadid se mudó de Los Ángeles a Nueva York, hace casi una década, fue especialmente duro en la Costa Este estadounidense. Ni decir tiene que ese clima helado fue un revés para ella: «Tengo frío hasta cuando los demás tienen calor», suspira. Por suerte, sus padres lo habían previsto y se llevaron la ropa que usaban en los días más fríos de California, así que la Gigi adolescente acudió a su facultad de New School con un jersey de cuello alto gris con cierres de correas de cuero que tomó prestado de su madre y un envolvente cárdigan de punto con botones de su padre. En ese momento de transición, tan excitante como desconcertante, esas cálidas prendas de punto la hicieron sentir como en casa. «Durante mucho tiempo esas fueron mis únicas prendas de cachemira», admite Hadid. «Todavía las tengo».

Gigi y yo estamos hablando por Zoom. La supermodelo me llamó desde la habitación de su hotel en Londres, luciendo un precioso jersey naranja de cachemira de cuello alto; ¿qué otra prenda podía ser? Pero este no es prestado, sino de Guest In Residence,  la marca que acaba de lanzar. «Es la primera vez que me pongo algo de la marca. Me encanta el color», dice Hadid con una pizca de excitación. Dicho jersey forma parte de una serie de prendas atemporales (joggers ajustados, sudaderas con capucha, camisetas, bufandas, gorros y similares) que se presentan en un sinfín de tonos cálidos: rosa chicle, amarillo cúrcuma y rojo cereza, por citar algunos. También están trabajando en ediciones limitadas, como la que Hadid llama «funk universitario», que muestra su talento para el color block al estilo preppy, como las clásicas prendas de rugby.

PARA ENTRAR EN CALOR
Polos, pantalones cortos y calcetines de Guest In Residence.

Gigi Hadid, que ahora tiene 27 años, ha puesto todo su empeño en la creación de esta línea de prendas de cachemira, que empezó a gestarse hace tres años. La idea llegó cuando el covid paró el mundo y Gigi, que estaba embarazada de su hija Khai, se refugió en su granja familiar de Pensilvania. «Creo que mucha gente asumió que lo lógico era que lanzara mi propia marca», dice Hadid, que ha trabajado en varias colaboraciones con otras firmas, desde colecciones de pasarela para Tommy Hilfiger hasta colecciones cápsula de trajes de baño para Frankies Bikinis, la marca de Francesca Aiello, de la que es amiga desde que ambas iban a educación secundaria. «No quería precipitarme. Sabía que se me ocurriría algo que me convencería, algo coherente».

Con la cantidad de diseñadores polifacéticos que tenemos en el panorama, su último paso profesional no podía ser más oportuno. Hace tiempo que Victoria BeckhamRihanna y las modelos Mary-Kate y Ashley Olsen han demostrado que hay múltiples caminos para llegar a la moda. Tan fotografiada en la calle como en la pasarela, Hadid ha desarrollado también un agudo estilo propio y es una superestrella en las redes sociales. Sus colaboraciones con algunas de los diseñadores más talentosos de la industria también ayudan. «Si estás atenta, ser modelo te enseña cosas maravillosas que van mucho más allá de posar», afirma.

Sin embargo, más que nada, el estilo que Hadid ha plasmado en Guest In Residence es un reflejo de lo que aprendió en su hogar. «Mis padres suelen invertir en las cosas que les gusta, es algo que aprendí desde muy niña», explica. Como su modelo es el de venta directa (de la marca al consumidor), las prendas más costosas no cuestan un ojo de la cara: por ejemplo, el clásico jersey de cuello redondo que lleva durante nuestra charla por Zoom tiene un precio de 295 dólares. Y Hadid no escatima en calidad. De hecho, se ha esforzado especialmente en conseguir largas fibras de cachemira procedentes de Mongolia y se ha hecho con un tipo de hilo biodegradable que evita el clásico problema de los devotos de las prendas de punto: que le salgan bolitas. «Mi objetivo es hacer prendas sostenibles y sencillas que duren mucho tiempo», señala.

Las dos reglas de oro por las que apuesta se las dio su abuela. La primera: todo lo que queda bien en el pelo queda bien en la cachemira. La segunda, que en lugar de lavar el jersey después de cada uso conviene colgarlo en el tendal cuando acabe el día: «La cachemira es una fibra natural, así que se desprende de los olores ella sola», subraya Gigi.

Al parecer, algunos familiares suyos están especialmente ávidos por hacerse con la nueva colección. Su hermana Bella ha echado el ojo al cárdigan corto con corchetes y bajos sin rematar al que se refirieron en un principio como «el infiltrado»: «Bella se pasó por la oficina y se lo llevó. Le encantó», dice Gigi sobre esta prenda capeada. Y aunque la hija de Gigi apenas anda aún, va por el mismo camino que su tía: «Khai no tiene ni dos años y ya elige su propia ropa. El otro día sacó un vestido de la cesta de la ropa sucia. Le dije: ‘Qué haces, está sucio’, pero no había manera de que se pusiera otra cosa. Ya tiene una gran opinión propia», dice Gigi. «Será nuestra primera becaria».

Fuente: https://www.vogue.es/moda/articulos/gigi-hadid-guest-in-residence-marca-cashmere

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