Cinco aspectos de la política exterior de Colombia que Ecuador mira con cautela

Las decisiones del presidente Gustavo Petro implicarían que Ecuador tenga que poner especial atención a los temas de seguridad, migratorios y diplomáticos. Con apenas un mes en el poder, las decisiones y pronunciamientos del presidente colombiano, Gustavo Petro, han tomado por sorpresa a sus pares de la región. El Mandatario colombiano tomó protagonismo en redes al decir que “revivió Pinochet”, tras la victoria del rechazo a la nueva constitución chilena. Lo hizo Incluso antes de que su homólogo chileno, Gabriel Boric, se pronuncie al respecto. Tres factores frenan la compra de productos de consumo masivo El gobierno del presidente Guillermo Lasso también se ha llevado algunas sorpresas y está atento a los siguientes movimientos que puedan tener algún impacto directo o indirecto en Ecuador. Especialmente los relacionados con la seguridad.

Pero, a la vez, el Ejecutivo ecuatoriano debe mantener la buena relación con Bogotá, por la agenda en común, especialmente fronteriza. Y por los intereses gubernamentales, que requerirán del apoyo de la administración de Petro, como el ingreso a la Alianza del Pacífico. A continuación, un recuento de las primeras decisiones del presidente Petro, que obligan a Ecuador a prestarles atención:

Política antinarcóticos

La sorpresa más grande para Ecuador, hasta el momento, ha sido cuando el presidente Gustavo Petro decidió modificar radicalmente la histórica política antinarcóticos colombiana. El giro de 180 grados tendrá tres ejes: Detener la fumigación con glifosato. Priorizar la erradicación manual y sustitución voluntaria de los cultivos de coca. No extraditar a Estados Unidos a los narcotraficantes que negocien con el Gobierno. Aunque el Ejecutivo ecuatoriano no ha hecho ningún pronunciamiento al respecto, las autoridades están pendientes del impacto que esto pueda tener en el territorio nacional. Una consecuencia puede ser el traslado de centros de procesamiento de drogas a Ecuador.

Política migratoria

Migrantes venezolanos descansan en una colina, junto a un cruce fronterizo entre Colombia y Ecuador, el 29 de enero de 2021. Xavier Montalvo / EFE

Colombia es el principal destino de la diáspora de venezolana, con 2,5 millones de inmigrantes en su territorio. Sin contar que Colombia también es un país cuya población ha sido desplazada por años de conflicto y el principal país receptor ha sido Ecuador.

Reapertura con Venezuela

Entre las primeras acciones del Petro estuvo el anuncio de reabrir la frontera con Venezuela. Además, nombró a un embajador ante el gobierno de Nicolás Maduro, quien rompió relaciones con el expresidente Iván Duque. Así, después de tres años de una relación bilateral congelada, Bogotá y Caracas normalizarán sus relaciones diplomáticas, en palabras del mismo Petro. La frontera entre ambos países será protagonista en una compleja agenda común, que abarca temas como migración, comercio y seguridad.

Los últimos años, la zona ha sido escenario de enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas públicas, en medio de denuncias de Duque contra Maduro, por supuestamente brindar refugio a disidentes de las FARC, guerrilleros del ELN y narcotraficantes. Este nuevo estrechamiento de lazos, complica la posición del presidente Guillermo Lasso, que es de los pocos en la región que sigue desconociendo el poder de Maduro. Incluso, Petro impulsará el retorno de Venezuela a la Comunidad Andina (CAN).

La pacificación total

Petro ha dejado en claro que pondrá todo su esfuerzo en buscar “la paz total”. Es decir, que las guerrillas activas y las bandas de narcotraficantes negocien con el Gobierno o se sometan a la justicia. La idea es lograr, a escala nacional, algo similar a la entrega de armas que acordó las FARC y que redujo drásticamente los homicidios en el país. Los esfuerzos de su política exterior están encaminados en el mismo sentido, pues su canciller Álvaro Leyva, por ejemplo, es experto en procesos de paz. El Ejecutivo busca respaldo de países como España, que ya ha dado señales de apoyo. Además de Cuba y Venezuela, donde residen los dirigentes del ELN porque tienen lazos con sus gobiernos. Los pasos iniciales ya fueron dados. El éxito de un proceso de esta magnitud también podría implicar que, si Venezuela se suma a esa idea, los disidentes y narcotraficantes que se rehúsen a unirse miren a Ecuador como un destino para sus operaciones.

El escenario regional

La política regional vive un retorno de los gobiernos de izquierda, por lo que en el espectro de la derecha, el presidente Lasso empieza a quedarse solo. De manera que en los procesos y resoluciones regionales que impulse o respalde Petro, podrían hacer más notoria ese aislamiento ideológico. Aunque Lasso ha mostrado pragmatismo en la política exterior, acercándose a los países sin reparar en sus líneas ideológicas, Ecuador perderá fuerza en los foros regionales. Por ejemplo, una nueva mayoría en la Organización de Estados Americanos (OEA) puede forzar un nuevo reconocimiento del régimen de Maduro en Venezuela, su participación en la Comunidad Andina e incluso un renacimiento de la fracasada Unasur.

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