«Hay una tendencia política de ver al inmigrante como el enemigo número 1»

La agencia Deacorde cumple 20 años y para celebrarlo ha programado un concierto con el músico tinerfeño; Javier Ruibal, «un referente, desde mis inicios, alguien único en el panorama musical español», y Jaime Anglada. La cita, este jueves, a las 21.00 horas, en el Trui Teatre.

Le he sacado del estudio. ¿Qué está preparando?Un proyecto futuro, bastante grande, pero todavía está en un estado muy embrionario. Ahora estoy con el productor, tanteando cosas, con mucha motivación e ilusión. ¿Qué le une a Javier Ruibal y Jaime Anglada, con quien cantará el cumpleaños feliz a una agencia mallorquina, Deacorde, mañana en el Trui Teatre?Con Anglada nunca hemos coincidido, no le conozco personalmente. A Javier Ruibal me unen muchas cosas y desde hace muchos años. Cuando vivía en Canarias, antes de instalarme en Madrid, Ruibal ya era una referencia, alguien que me gustó mucho desde siempre. Tuve la oportunidad de conocerle en aquella época, hace 30 años, y desde entonces hemos coincidido infinidad de veces, hemos grabado juntos y siempre nos hemos tenido el uno al otro. Este año, casualmente, es la segunda vez que voy a coincidir con él, la primera fue en verano, en Galicia, junto a Uxía. De Ruibal me seduce su originalidad, una propuesta que viene del flamenco, de una raíz como árabe; además de que toca la guitarra y canta de un modo fantástico. Es alguien único en el panorama musical español.Deacorde comenzó como promotora de conciertos, acercando a la isla, por primera vez, a músicos como el propio Ruibal, Drexler o Ismael Serrano. ¿Qué recuerdos guarda usted de su primer concierto?Mi primer concierto fue en la cena de Navidad de una asociación cultural muy importante en mi tierra, el Centro de la Cultura Popular Canaria, en el que estaban incluso Los Sabandeños y Taburiente, los dos grupos más importantes de la música folk. Toda la intelectualidad de Canarias estaba aglutinada ahí, y yo fui y canté, solo dos canciones, pero ahí fue mi presentación. Ese fue el comienzo, porque a partir de esa actuación empecé a trabajar con ellos y me empezaron a mover. Yo tenía 16 años.Desde entonces no ha dejado de girar por el mundo y de publicar discos, más de una veintena en total. ¿Qué relación ha mantenido con la industria? Ni buena ni mala. No tengo nada malo que decir. La industria es la vía para mostrar nuestro trabajo, y yo he tenido muy buena relación con la industria. Es verdad que siempre hay un punto en el que la industria y el arte chocan, porque la industria tiene unos fines y el artista, otros. Para ellos lo más importante son los resultados económicos, para mí también lo son pero los artísticos lo son más. Ahí es donde puede haber un punto de fricción, pero por otro lado nos necesitamos. Hay que llegar a puntos en común. Durante muchos años he estado en una multinacional, en los últimos años he trabajado de una manera más libre, llegando a acuerdos determinados, sobre todo de distribución, pero aun así cuando trabajé con la industria siempre tuve libertad para hacer lo que yo quiero hacer. Nunca me sentí coaccionado para hacer algo diferente a lo que yo quería. Hemos sabido llevarnos bien.

Equilibrio, un término que le define como compositor.Siempre intento que haya un equilibrio entre la letra y la música. No me interesan las canciones con una muy buena música y una mala letra, y viceversa. Intento ser lo más sincero y lo más honesto posible a la hora de abordar cualquier temática, contar las cosas desde un punto de vista curioso, con el que yo me sienta cómodo, e intento no repetirme, que es lo más difícil de todo.La violencia de género, la memoria histórica y la inmigración son pilares de su cancionero. ¿Siente que cabalgamos hacia atrás en estos campos?Sí, hacia atrás y hacia adelante. Siento que cabalgamos, que eso ya es importante. Se ha avanzado mucho, en violencia de género bastante, también en memoria histórica…en los tres temas. Siento que ahora hay una tendencia política, sobre todo de la derecha y la ultraderecha, a negar estos tres temas: la existencia del machismo, la necesidad de restituir la memoria y de ver en el inmigrante el enemigo número 1 que causa todos los problemas en nuestra sociedad. Si eso va ascendiendo, malo. Pero avanzar se ha avanzado, quizá mucho menos de lo que se debería, pero por suerte se avanza.Tras su concierto en Palma viajará a Las Vegas, para asistir a la gala de los Grammy latinos, en los que concurre como finalista. ¿Está a gusto en las alfombras rojas?Es la cuarta vez que estoy nominado y será la primera vez que vaya. No es lo que más me gusta pero creo que es importante estar alguna vez ahí, reencontrarte con artistas que hace años que no ves, es bueno estar para compartir, y también para que te vean. Los Grammy tienen proyección sobre todo en América Latina.Concurre en los Grammy con ‘El viaje’. ¿Cuál es su viaje soñado?No hay uno solo, son muchos. Alguna vez decidí hacer el viaje de dedicarme a la música, un viaje lleno de incertidumbre, y al final llegué mucho más lejos de lo que nunca llegué a soñar. La vida es un viaje de viajes, de cosas que se sueñan, que se piensan, se imaginan, se desean, que se anhelan, y bueno, se consiguen unas y otras no. Hay que estar ahí, con la mente viajando.

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