‘Playa Punta Diamante, de Guayaquil, podría convertirse en lo que dice su nombre, un diamante’: Cynthia Viteri envió ayuda como víveres y atención médica

Como un lugar que se detuvo en el tiempo o una fotografía en blanco y negro, así fue como consideró la alcaldesa de Guayaquil, Cynthia Viteri, a la comunidad de Punta Diamante, un sitio que alberga a aproximadamente 60 personas, según datos oficiales, cuyo origen data de hace 150 años.

Este territorio tiene salida al mar y tradicionalmente se lo conoce como Playa Punta Diamante. Para la funcionaria, este sitio bien puede ser una segunda opción para visitar después de playa Varadero, en Posorja.

 Viteri aseguró que nunca había escuchado del lugar, y este sábado entregó colchones, ropa, víveres, dotó de agua con tres tanqueros, brindó atención médica y veterinaria, se sembraron plantas, entre otros.

Viteri recalcó que esa acción es un primer paso, porque la idea es crear un plan, es decir, que cuenten con agua potable, energía eléctrica, nuevas viviendas y una mejor carretera; esto último coordinado con la Prefectura del Guayas.

¿Nunca escuchó de Playa Punta Diamante, en la parroquia Chongón?

No. Es una nueva playa para Guayaquil, y pensé: “Vamos a conocerla”. Me fui para allá con mi esposo (Juan Carlos Váscones). El camino es difícil para llegar; tuvimos que pasar varios filtros, porque hay hasta camaroneras y te ponen cierres en el camino. Pudimos llegar al final y ver a esta comunidad, que está perdida y es de Guayaquil, porque una cosa es playa Varadero, que todo el mundo conoce, pero Punta Diamante la conocí por el reportaje (de Diario EL UNIVERSO).

¿Qué realizó en esa visita?

Hablé con los habitantes, comí ahí, conocí sus necesidades, y es un punto perdido en todo el Ecuador. Viven de la pesca. No tienen luz, agua, ningún servicio (básico). Es una comunidad que vive por años; son longevos. Y me comprometí con la ayuda que ellos requieren.

La comunidad recibió atención médica y se entregaron mascarillas. Foto: Cortesía Punta Diamante.

Es un grupo pequeño, pero es un punto de Guayaquil y, si es Guayaquil, teníamos que llegar.

¿En qué consiste esa ayuda prometida?

La primera intervención es llevar salud, medicinas, kits alimenticios, tres tanqueros de agua para que llenen sus tanques, mascarillas, atención veterinaria, pero esa es una primera intervención. Eso necesita un plan. También va (el área de) Justicia y Vigilancia, porque hay una camaronera que tiene cables de alta tensión en el piso y que se han muerto animalitos al acercarse, y cualquier niño puede pisar eso y podría morir. Las demás direcciones, como Agua Potable, Alcantarillado y Obra Pública.

Con tres tanqueros se dotó de agua a la comunidad. Foto: Cortesía Municipio de Guayaquil.

Es una realidad muy impactante la que se ve en Punta Diamante. De hecho, los comuneros nunca habían conocido a una autoridad. ¿Qué conversó con ellos?

Yo llegué pensando que no me iban a conocer. Yo quería ver quiénes eran. A mí me contaron que en su vida habían visto una autoridad. Están alejados de todos y viven de lo que hay en el agua. Allá llegan ciclistas; hacen rutas.

Punta Diamante podría convertirse en lo que dice su nombre, un diamante; podría ser un sitio de atracción. Primero hablé con una familia; después, con otra. Después me quería llevar a todos los perros. Entonces, el sábado 3 de septiembre arrancamos con la palabra dada, y espero lograr grandes cambios en Punta Diamante.

Cambios no solo en servicios básicos, sino en mejorar la carretera. ¿Ha habido una coordinación con la Prefectura del Guayas?

Ya con Susana (González, prefecta del Guayas) estamos conversando justamente para poder acceder, porque hay muchas camaroneras y es difícil acceder. El camino es de piedra. No es tan larga la distancia; es lo pésimo de esa entrada y lo que hace difícil acceder. La señora prefecta, con toda la predisposición, está lista para ver cuánto y cómo invierte y hasta dónde llegan sus límites.

Punta Diamante se ha caracterizado por las competencias de ciclistas. Es una ruta de unos 8 km en asfalto y luego unos 17 km de lastrado. Foto: Cortesía Daniel Romero.

Y ese es otro asunto, la legalidad de esos terrenos. Hay comuneros que están luchando por eso. ¿Qué conoce del tema?

Yo llegué y estaban peleando entre la misma familia. Un grupo no se lleva con otro. Hay que empezar de cero. Es una comunidad que ha estado 150 años ahí sin que nadie sepa que existía, que nadie sepa que viven ahí, que hay niños que estudian en lo más cercano, a veces en Posorja o en Guayaquil (…). De hecho, tienen casos de desnutrición.

Ahí la sabiduría de los abuelos y abuelas es enriquecedora. Tú escuchas historias maravillosas. Tienen una virgen. Es un (grupo) tan pequeñito que yo no me los imagino con velas caminando al pie del mar haciendo su romería. Y es un lugar, primero, es misterioso, es mágico, y se podría volver maravilloso. Es entrar como en un cuento. Tú entras a Punta Diamante y es como una historia que nadie te la ha contado antes.

Colchones y víveres también se entregó este sábado. Foto: Cortesía Municipio de Guayaquil.

Yo no sé cómo supieron ustedes. Yo me levanté y vi el periódico y dije: “¿Esta playa de Guayaquil? ¿Punta Diamante? Solo tenemos Varadero”. Así que por ahí mismo agarramos el carro.

Y, además de la extrema pobreza, resalta mucho la humildad de esa comunidad. ¿Quizás en ese plan se proyecta mejorar sus viviendas?

Son muy humildes. Ellos necesitan una bocatoma de agua, por ejemplo. Ahora llegamos con tanquero, pero ellos compran el agua carísima. Son pescadores. No viven de nada más que de lo que hay en el agua.

Y sí, son casas pequeñas de caña. (El área de) vivienda también va a mandar a alguien. Tenemos que ver cómo hacemos primero. Nosotros las casas que regalamos, que son de cemento, no les cuestan al Municipio. No usamos plata del Municipio. Nos cuesta $ 13.800 y son casas de dos o tres dormitorios, pero en nuestros terrenos. Pero a ellos no podemos trasladarlos allá; ellos han vivido 150 años ahí; es su casa. Entonces, tenemos que ver la vía.

En el sitio se brindó atención a las mascotas. Foto: Cortesía Municipio de Guayaquil.

Ayer (jueves) acabamos de graduar a 130 mujeres en la construcción, y con la empresa privada les dimos cursos, y ellas saben desde construir una casa hasta arreglarte el sistema eléctrico. Podemos hacer una (conexión): las mismas mujeres de la construcción y con la empresa privada que me dé los recursos en material, como cemento, ladrillos; podemos hacer grandes cambios. Son como 17 casas y no crecieron más nunca; se quedaron como una fotografía en el tiempo y en blanco y negro. Si no los hubieran sacado ustedes, yo nos los hubiera conocido. Gracias por esa lupa, y así descubrimos que tenemos una nueva playa.

Fuente: https://www.eluniverso.com/noticias/informes/cynthia-viteri-playa-punta-diamante-de-guayaquil-podria-convertirse-en-lo-que-dice-su-nombre-un-diamante-funcionaria-anuncia-ayuda-a-la-comunidad-nota/

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