Zheng, un padre de 41 años, llamó la atención al acompañar a su hija de 21 años en su boda: varios invitados pensaron que eran hermanos.
Él atribuye su apariencia juvenil a mantener la calma, dormir entre 10 y 12 horas al día y jugar bádminton de tres a cuatro veces por semana. Incluso su yerno se sorprendió al conocerlo.
Su historia abrió conversaciones sobre la edad y hábitos saludables. 👏🏻