Con el Juanfer recién llegado, y el Che Vera estrenándose como manager, emprendemos con la titánica tarea de hacer canciones para nuestro primer álbum oficial: El Rock No Ha Muerto.
Grabamos versiones actualizadas de canciones que ya sonaron, como La Frágil y la Duérmete Junto a Mí, pero además hicimos canciones nuevas, y pasamos meses grabando demos y haciendo una y otra versión en una grabadora de 4 canales en cassette, nuestro primer acercamiento a nuestro propio estudio, para finalmente grabar las versiones finales en digital en la casa del Kike Rodríguez de los Barro; y entre estas canciones nuevas, una que el JF tenía guardada desde el colegio: la Tarjetitas, que junto a la Si Te Fijaras son hoy parte de ese grupo de canciones que no nos perdonan si no cantamos.
Edit: Raúl escribe con un par de preguntas técnicas al respecto de la grabación, y la cosa es más o menos así: si bien montábamos casi todas las canciones tocando en vivo, el rato de la grabación, hasta mediados de los noventa, suponía un desafío tecnológico ya que había máximo 16 canales de grabación disponibles, sea en cinta análoga de 2″ (lo que había en Cascarón) o en digital en ADAT, y la manera que se solventaba esto y como aprendimos, era secuenciar las baterías y sintetizadores; entonces se dedicaba un canal de la grabación a una señal de SMPTE que sincronizaba al secuenciador con la grabadora y nos permitía utilizar los 32 canales disponibles para mezclar en la consola.
Los sintetizadores eran primero tocados en vivo y grabados en MIDI para luego ser disparados desde el secuenciador, y guitarras, bajo y voces se grababan en vivo.
La mezcla y masterización de El Rock No Ha Muerto corrió a cargo de Rodolfo “Adolf” Böhmwald, que era en ese entonces el ingeniero de sonido de Alberto Plaza y trabajó con nosotros en algunos proyectos.
Fuente: tercer mundo