Tras años de intensa exposición mediática y falta de protección durante su adolescencia en Hollywood, Lindsay Lohan, de 39 años, reflexionó en Vogue Arabia sobre el peso de la fama temprana.
La actriz lamentó que nadie la protegiera más del acoso de las cámaras cuando era adolescente, una etapa que describió como abrumadora y llena de problemas legales. Por eso, en 2014 decidió mudarse a Dubái para alejarse de todo.
Allí encontró la paz que buscaba, formó una familia con su esposo, Bader Shammas, y hoy vive una vida mucho más tranquila y feliz, lejos del escándalo.
Fuente: UPSOMEDIA