Se vende como un sobre pequeño, discreto y supuestamente natural que promete más deseo y mejor rendimiento sexual.
Pero detrás de esa apariencia inofensiva, la llamada “miel del amor” puede esconder algo muy distinto: sustancias no declaradas y riesgos severos.
Aunque muchos creen que están consumiendo miel con hierbas o extractos vegetales, distintos análisis detectaron que varios de estos productos contenían sildenafil y tadalafil sin informar claramente en el envase.
Eso significa que una persona puede ingerir fármacos potentes sin saberlo y muchas veces mezclándolos con alcohol u otras sustancias.
El mayor peligro está justamente ahí: en vender como suplemento “natural” algo que en realidad puede actuar como un medicamento fuerte.
Fuente upsomedia