Hubo noticia este miércoles. Guillermo Lasso dice ser víctima de una campaña de difamación y persecución y Lenín Moreno, que viene a enfrentar el juicio por el caso Sinohydro.
Ecuador es un país que nunca deja de sorprender. En la mañana, buena parte de la prensa y las redes sociales se preguntaban cuál es la utilidad de que el presidente Daniel Noboa haya viajado a República Dominicana, con tantos problemas por resolver en su despacho. El más urgente: conseguir un buen ministro de Ambiente y Energía.
Pero el tema se hizo humo cerca del mediodía, cuando el expresidente Guillermo Lasso subió a X un video donde se traslada por Quito dando cuentas de su agenda particular de trabajo y así desmentir los rumores de una fuga.
Desde hace una semana, cuando se conoció que la justicia argentina finalmente autorizó la extradición de su exgerente de EMCO, Hernán Luque Lecaro, el comentario político ha girado en torno al exmandatario y el tormentoso caso Encuentro por el que finalmente se extinguió su gobierno.
Ha sido una tarde prolija para los tuits de Lasso. Dijo ser víctima de una campaña de difamación por parte de periodistas mafiosos y luego replicó noticias y entrevistas donde insiste en que su gobierno fue el más interesado en traer de regreso a Luque, quien debe muchas explicaciones por su manejo corrupto de los sectores estratégicos, en especial el sector eléctrico, y por, supuestamente, haber abierto las puertas de este sector a mafiosos.
De hecho, la esperada llegada de Luque dio paso a la versión de que el expresidente estaría preparando su fuga.
El efecto noticioso de la presencia de Lasso en Quito no tuvo la dimensión esperada, pese a que incluso dio dos entrevistas a la prensa, porque muchos ecuatorianos se quedaron con la boca abierta al ver que Lenín Moreno regresaba al país, luego de cinco años de residir en Florida, primero, y en Paraguay, después.
¿Y eso? Se preguntaban en redes sociales. Moreno dijo que viene a enfrentar el juicio por el caso Sinohydro, donde está sindicado dentro de una trama de cohecho. Cuando él era vicepresidente de Rafael Correa, habría operado como nexo entre el gobierno y las empresas chinas que construyeron la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, recibiendo coimas millonarias que se canalizaron mediante empresas fraudulentas.
Es muy pronto para saber cómo la justicia operará en este caso, donde Moreno ha recibido serias acusaciones. O si más allá de este desenlace, el verdadero sentido de su retorno tiene que ver con su situación personal, incluyendo su siempre delicado estado de salud.
La pregunta flotó en el ambiente un rato más, hasta que salió la siguiente noticia: el comunicado del Banco Guayaquil, condenando la ligereza y las intrigas con las que, a su juicio, las propias autoridades de control han hablado de pedidos de información, así como otras investigaciones. Para ese banco, de los más grandes del país y estrechamente relacionado con el expresidente Lasso, las instituciones de control están actuando de forma poco prudente y anticipada.
Y a decir de las declaraciones que un funcionario de Gobierno dio la víspera, sobre las investigaciones a ese banco, se puede suponer que hay una agenda política detrás.
En fin, los entretelones de una tarde de expresidentes. Por cierto, Noboa, el mandatario en funciones, regresará esta noche a Ecuador.
Fuente Walter González