mayo 24, 2026

Gratitud siempre al favor

MANFREDO VALDEZ ZEVALLOS, GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA, MURIÓ HACE 8 AÑOS

Con aciertos y errores, polémico y frontal, así fue la vida del dirigente político-estudiantil, gremialista y firme defensor de la clase periodística guayaquileña LCDO. MANFREDO COSME VALDEZ ZEVALLOS, periodista deportivo con mucha experiencia en radios, periódicos y revistas del país, que falleció un día como hoy, hace 8 años.

Recuerdo su época estudiantil, él entró ya mayorcito a estudiar, en la Escuela de Ciencias de la Comunicación Social, cuando alquilábamos el local del colegio de Señoritas República del Ecuador, en las calles San Martín y Coronel.

Era el año 1976 y protagonizó la primera toma de las instalaciones de este centro educativo secundario, paralizándolo por tres días, dejando sin estudiar a las señoritas de todos los cursos.

Esa noche, me dijo el Abogado Segundo Carlos Alberto Linares Barco “Walter, habla con Manfredo porque él te quiere quitar las llaves de la oficina y si no se la das te cae a cachazos”.

Con esta advertencia me dirigí a Manfredo y le dije “compañero por gusto me quiere romper la cabeza si yo también me voy a quedar con ustedes, el tiempo que sea, pero las llaves no se las puedo dar”. Y así pasó. Luego fuimos amigos y compañeros de verdad.

Tuvo que intervenir el Arq. Jaime Pólit Alcívar, Rector de la Universidad de Guayaquil para que entregaran el edificio del Lcdo. Carlos Herrera.

Manfredo Valdez Zevallos, exigía, conjuntamente con Segundo Carlos Alberto Linares Barco, Enrique Dueñas Farías, Atahualpa Campuzano Romero, José Ignacio “la pepona” Arellano Navas, entre otros compañeros, que no se designe al Dr. Manuel Arízaga Aguilar como Director de la escuela, sino a un periodista, porque era quien debía presidir la Comisión que revisaría las carpetas para otorgar los certificados de profesionalización a los colegas de los medios, que laboraban más de 20 o 30 años ininterrumpidamente, acogiéndose a un Decreto del Presidente el General Guillermo Rodríguez Lara.

La medida no dio resultado pues igual nombraron Director al Dr. Manuel Arízaga Aguilar y la comisión la integró Lcdo. Jorge Dueñas Cartagena, Lcdo. Humberto Alvarado Urrea y Abogado Carlos Salazar Solórzano, quien actuaba de Secretario.

Dos años después, 1978, en el colegio Instituto Coello, en las calles Avenida Olmedo y Chimborazo, de propiedad de la Licenciada en Periodismo Jacinta Coello de Pinto, que fue arrendado a la Universidad de Guayaquil, para que funcione la Escuela de Ciencias de la Comunicación Social, Manfredo Valdez Zevallos, realizó una Asamblea General de docentes, estudiantes, empleados.

Conjuntamente con la Dra. Cumandá Gamboa de Zelaya, que había sido nombrada directora, en reemplazo del Dr. Manuel Arízaga, se refirió a mi persona como el conserje que tenía a cargo la custodia de los bienes muebles y enseres, sin percibir sueldo administrativo, pues mis labores eran como trabajador de servicio y no como Administrador.

En este acto se hizo eco la sugerencia y trató mi caso en el rectorado, para que me den el ascenso, y decidieron que si tenía título de bachiller me daban el cargo de Administrador y si no, me quedaba como Ayudante, hasta que concluya los estudios.

Manfredo siguió estudiando, fue Presidente de la Asociación Escuela, se incorporó como Licenciado y se quedó en la planta de docentes de la FACSO, hasta su jubilación.

El autor de esta nota, completó sus estudios secundarios, continuó la carrera de comunicación social, logró superarse y empezó a escribir sus notas en el diario Meridiano y la Segunda, ya desaparecidos.

Casos y cosas que ocurrieron en nuestra gloriosa escuelita que luego se convirtió en la gran FACSO.

Esta es mi nota de gratitud y recuerdo para Manfredo Valdez Zevallos, genio y figura hasta la sepultura. ¡Hasta pronto amigo!

Fuente Walter González

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