París en 1910 era una ciudad muy diferente a la que conocemos hoy.
Esta fotografía, tomada desde lo alto de Notre Dame, ofrece una vista impresionante de la capital francesa, cuando todavía predominaban los edificios bajos y las grandes avenidas.
En primer plano aparecen las famosas gárgolas de la catedral, diseñadas no solo como elementos decorativos, sino también para ayudar a evacuar el agua de lluvia.
Desde esta altura se puede apreciar cómo se extendía la ciudad a comienzos del siglo XX, mucho antes de la aparición de los modernos rascacielos.
Lo más curioso es que, aunque han pasado más de cien años, algunos lugares de París siguen siendo reconocibles.
Esta imagen permite viajar al pasado y observar cómo era la ciudad antes de las grandes transformaciones que marcarían el siglo XX.