El actual Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, ha reiterado en diversas ocasiones que su fe cristiana es la identidad que guía su vida por encima de cualquier afiliación política o nacional.
Rubio ha señalado que, antes que republicano o estadounidense, se considera un seguidor de Jesucristo. En sus discursos, describe su creencia en Jesús como “el eje de todo lo que soy y hago”, subrayando que su vida espiritual está centrada en la fe y no en su papel como líder político.
Durante debates y presentaciones públicas, ha enfatizado que “hay un único Salvador y no soy yo. Es Jesucristo”. Con estas palabras busca dejar claro que sus convicciones religiosas influyen profundamente en su visión del mundo y en su sentido del propósito.
Como Secretario de Estado (2025-2026), ha defendido el cristianismo como un pilar de la civilización occidental e instado a las naciones a garantizar el derecho de los creyentes a expresar su fe abiertamente.
Su visibilidad religiosa también ha sido notoria en medios de comunicación, como cuando apareció en Fox News con la cruz de ceniza el Miércoles de Ceniza, afirmando que manifestar su fe no es incompatible con sus deberes diplomáticos.
Estas declaraciones han generado tanto elogios por su autenticidad como críticas de quienes cuestionan la mezcla de religión y política exterior en el ejercicio de su cargo público.
Fuente Walter González