Este viernes 28 de noviembre se informó sobre un nuevo operativo de control ejecutado en esta zona comercial, donde se retiraron estos insumos provenientes del contrabando, adulterados o destinados exclusivamente para uso institucional.
Como resultado, cinco locales fueron clausurados por infringir la normativa sanitaria vigente.
Según lo detallado por la institución, este operativo forma parte de una estrategia sostenida que Arcsa viene fortaleciendo desde hace meses, mediante inspecciones permanentes en los exteriores de hospitales, centros de salud y zonas estratégicas del país, con el fin de impedir la circulación de productos que ponen en riesgo la vida de miles de ciudadanos.
“Gracias a este trabajo articulado y continuo, más de 730 mil medicamentos y dispositivos médicos irregulares han sido retirados del mercado en lo que va del año”, precisó la agencia.
Una parte significativa de estos productos provenía del contrabando desde países como Colombia, Bolivia y Perú, mientras otros correspondían a insumos de uso exclusivo del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social), Ministerio de Salud Pública y Junta de Beneficencia, cuya comercialización está estrictamente prohibida.
Por último, Arcsa ratificó que su trabajo es garantizar que únicamente productos seguros, regulados y con trazabilidad lleguen a manos de los ciudadanos.