Las elecciones presidenciales en Chile acentúan el giro de América Latina hacia la derecha. En el mapa político de la región se nota una clara división ideológica, con gobiernos de izquierda y derecha consolidándose en diferentes países.
En el bloque de izquierda, están 11 países como Brasil, México y Venezuela; mientras que hacia la derecha se alinean Ecuador, Argentina y ahora Chile.
Países con gobiernos de izquierda
Brasil: Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, asumió la presidencia de 2003 a 2011 y luego regresó en 2023, tras un periodo de un gobierno de derecha.
Colombia: Gustavo Petro, del Pacto Histórico, fue electo como Presidente desde 2022 y terminará su periodo en 2026.
México: Claudia Sheinbaum Pardo tomó el poder desde 2024, en la misma línea que su antecesor Manuel López Obrador.
Venezuela: Nicolás Maduro, considerado dictador, está en el poder desde 2013 y en las elecciones de 2024 fueron cuestionados los resultados, ahora desconocidos por la mayoría de países del mundo.
Cuba: Miguel Díaz-Canel, mandatario desde 2018, mantiene el régimen socialista en la isla con control estatal, tal como lo hizo Fidel Castro.
Uruguay: Yamandú Orsi Martínez, electo en 2025, llegó al poder bajo el respaldo de José Mujica.
Guatemala: Bernardo Arévalo es presidente desde 2024, con ideas progresistas.
Nicaragua: el dictador Daniel Ortega desde 2007.
Por otro lado, en el bloque de derecha y centroderecha, están gobiernos que han vivido una transición como Ecuador, Argentina y ahora Chile.
Países con gobiernos de derecha
Argentina: Javier Milei, quien asumió la presidencia en 2023, con un enfoque neoliberal y en contra del intervencionismo estatal, tras el gobierno de Alberto Fernández, sucesor de Cristina Fernández.
Paraguay: Santiago Peña, quien asumió en 2023, con políticas conservadoras y cobijado por el partido que lidera el país durante siete décadas-
Ecuador: Daniel Noboa, electo en 2023. Es el tercer mandatario luego de Rafael Correa, con corte más liberal.
República Dominicana: Luis Abinader, presidente desde 2020.
Panamá: Laurentino Cortizo, quien asumió en 2019, manteniendo políticas orientadas a la derecha.
Perú: José Jerí, asumió el poder después de la salida de Dina Boluarte en 2025, afiliado al partido conservador y democristiano Somos Perú, lo que lo ubica ideológicamente en el espectro de la derecha o centro-derecha. Las elecciones en ese país serán en 2026
Chile: Después de las recientes elecciones en Chile, en las que se impuso José Antonio Kast, el país pasará a tener un gobierno de derecha, tras el mandato de Gabriel Boric.
Costa Rica: Rodrigo Alberto de Jesús Chaves Robles, presidente desde 2022, se define como un mandatario de centroderecha.
El Salvador: Nayib Bukele es presidente desde 2019 y aunque sus decisiones han sido de corte ideológico afín al centro, políticamente se ha aliado con gobierno de derecha como Milei o Donald Trump en Estados Unidos.
Bolivia: Rodrigo Paz Pereira, quien asumió en 2025, se presenta como un político de centro, pero es del partido opositor al Movimiento por el Socialismo, de Evo Morales.
América Latina redefine su mapa político con giros entre izquierda y derecha desde 2015
Desde 2015, América Latina ha vivido una reconfiguración política constante, marcada por transiciones de gobiernos de izquierda a derecha y viceversa como resultado de procesos electorales y crisis internas. Países como Argentina, Brasil, Ecuador y Uruguay registraron giros hacia la derecha en distintos momentos, impulsados por el desgaste de administraciones progresistas y demandas de cambios en el modelo económico.
En sentido contrario, a partir de 2018 se consolidó un nuevo ciclo de gobiernos de izquierda con las llegadas al poder de Andrés Manuel López Obrador en México, Alberto Fernández en Argentina, Gabriel Boric en Chile, Gustavo Petro en Colombia y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, entre otros.
Este retorno progresista respondió a la desigualdad social, el descontento ciudadano y la crisis institucional, configurando un mapa político regional dinámico, sin hegemonías duraderas y con electorados cada vez más volátiles.
En el caso de Ecuador, este cambio se produjo tras la salida del expresidente Rafael Correa Delgado, quien impulsó la candidatura de Lenín Moreno. Sin embargo, una vez en el poder, Moreno rompió con el correísmo, de orientación izquierdista, y adoptó medidas de gobierno más alineadas con la derecha, marcando un giro en el rumbo político del país.