El diseñador de moda francés, Louis Réard, presentó el bikini moderno en 1946.
Su objetivo: crear un traje de baño más pequeño que el más reducido existente, con un diseño atrevido que dejara el ombligo al descubierto.
Aunque inicialmente la sociedad se resistió a su uso, con el tiempo ganó popularidad gracias a celebridades como Brigitte Bardot y explotó comercialmente.