oel Burger y Ashley King jamás imaginaron que su compromiso se volvería viral por una razón tan curiosa. Al unir sus apellidos, formaban nada menos que el famoso nombre “Burger King”, una coincidencia que rápidamente conquistó a miles de personas en Internet.
La historia llamó tanto la atención que llegó hasta la propia empresa, que decidió sumarse al momento y cubrir todos los gastos de su boda. Lo que comenzó como una divertida casualidad terminó convirtiéndose en un recuerdo inolvidable.
Una prueba de que el amor, cuando se mezcla con ingenio, puede llegar muy lejos… incluso hasta una boda patrocinada.
Fuente: la máquina del tiempo