En Hungría, los perros sin hogar ya no enfrentan el invierno a la intemperie.
Gracias a una iniciativa local, se colocaron túneles calefaccionados que funcionan con energía solar y ofrecen refugio contra el frío, el viento y la nieve.
Estos espacios seguros están diseñados para conservar el calor y permitir que los animales más vulnerables sobrevivan a las temperaturas extremas.
Una solución sencilla, práctica y efectiva que está marcando la diferencia en las calles.
Fuente: Rexufo