*Este ajuste es clave, pues no solo impacta a las familias, sino que redefine la oferta alimentaria en escuelas, prisiones y hospitales.
El Gobierno de Estados Unidos ha dado un giro radical a sus recomendaciones nutricionales. Bajo el liderazgo de su secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., las nuevas guías buscan priorizar lo que llaman “alimentos de verdad”, alejándose de los consejos de las últimas décadas.
Este cambio es crucial porque no solo afecta a las familias, sino que define los menús en escuelas, hospitales y prisiones de todo el país.
La tradicional pirámide alimenticia se ha invertido visualmente. Lo más llamativo es que alimentos que antes se consideraban “ocasionales” ahora ocupan un lugar central como es el caso de la proteína animal. Se recomienda aumentar su consumo (entre un 50 % y 100 % más que antes). La carne roja, la leche entera y la mantequilla aparecen ahora como opciones saludables.
Mientras, las grasas naturales (sebo de res y mantequilla) se presentan como alternativas para cocinar, lo que ha generado debate en la comunidad científica, que suele asociar estas grasas con riesgos cardíacos.
Las frutas y verduras mantienen su importancia junto a las proteínas, y los cereales quedan relegados a la base de la pirámide, es decir, que se recomienda un menor consumo.
Guerra a los ultraprocesados y al azúcar
El punto donde hay más consenso es la lucha contra la comida procesada. El mensaje del Gobierno es tajante: “Coman alimentos de verdad”. Esto, debido a que en EE.UU. más de la mitad de las calorías diarias vienen de ultraprocesados, una cifra mucho más alta que en Europa o Latinoamérica.
El objetivo del gobierno es eliminar el exceso de aditivos, sales y azúcares añadidos que dañan la salud pública.
¿Y qué pasa con el alcohol?
Las nuevas guías son más flexibles y algo vagas en este tema. Aunque admiten que “beber menos es mejor”, no ponen límites estrictos, definiendo el alcohol como un “lubricante social”. La recomendación más curiosa de las autoridades ha sido simplemente “no beber alcohol en el desayuno”.
A pesar del entusiasmo del Gobierno con su movimiento Make America Healthy Again, muchos científicos están preocupados. Instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierten que el exceso de carne roja puede ser cancerígeno, y estudios recientes vinculan el consumo alto de mantequilla con una mayor mortalidad.