Durante siglos creímos conocer el origen de una de las enfermedades más letales de la historia. Pero un hallazgo antiguo, enterrado bajo vendas milenarias, acaba de cambiar esa certeza.
Científicos analizaron los restos de una momia egipcia con más de 3.200 años de antigüedad y encontraron señales claras de la peste mortal. Este descubrimiento es inquietante porque sitúa la presencia de la enfermedad mucho antes de lo que se pensaba y fuera del marco europeo tradicional. Hasta ahora, la peste bubónica se asociaba principalmente a la Edad Media y a brotes devastadores en Europa, como la Peste Negra del siglo XIV.
El análisis genético reveló rastros del patógeno responsable en el cuerpo momificado, lo que sugiere que la enfermedad ya circulaba en el antiguo Egipto miles de años antes de propagarse por otros continentes. Esto obliga a los historiadores y epidemiólogos a replantear cómo, cuándo y dónde surgió realmente la peste.
El hallazgo también abre nuevas preguntas sobre las rutas de contagio en el mundo antiguo, el papel de las primeras civilizaciones y la capacidad de las enfermedades para viajar junto al comercio y las migraciones humanas. Lejos de ser un problema medieval aislado, la peste parece haber acompañado a la humanidad desde mucho antes.
Esta momia no solo conserva un cuerpo antiguo, sino una advertencia histórica: las enfermedades que marcaron al mundo moderno tienen raíces más profundas de lo que jamás imaginamos.
Fuente: Asómbrate