Lulu Gribbin tenía 15 años cuando viajó con su familia a la playa Seacrest en Florida para pasar una tarde de verano junto a su hermana gemela Ellie.
Mientras se refrescaban en el mar, un tiburón toro la atacó arrancándole la mano izquierda y gran parte de la pierna derecha. La adolescente quedó en shock y no pudo pedir ayuda, hasta que un turista llamado Stephen Beene corrió desde la orilla y logró separarla del animal.
En la arena, médicos que estaban de vacaciones improvisaron torniquetes y lograron salvarle la vida antes de que fuera trasladada en avión al hospital. Durante su recuperación convivió con otros pacientes con lesiones graves y desarrolló una fuerte vocación por apoyar a quienes enfrentan procesos similares.
Fuente: UPSOMEDIA