El 8 de junio de 1968, el cuerpo de Robert Kennedy fue trasladado en tren desde Nueva York hasta Washington tras su asesinato ocurrido días antes.
A lo largo del recorrido, cientos de personas se reunieron junto a las vías para despedir al político en quien habían depositado sus esperanzas.
Entre esas escenas, una imagen destacó por su fuerza simbólica. Fue capturada por Paul Fusco, fotógrafo de la agencia Magnum Photos.
En ella aparece una familia campesina de pie, alineada con solemnidad, observando el paso del tren. Su vestimenta humilde, los pies descalzos de los niños y la muleta del padre apoyada en el suelo reflejan la dignidad silenciosa de quienes vieron en Kennedy una promesa de cambio.
Fuente: UPSOMEDIA