Si el presidente Noboa transforma a la ANT y erradica sus mafias, guiándose por el cambio virtuoso que supuso el SRI a finales de los 90, habrá hecho una de sus mejores contribuciones al país.
El Gobierno se anotó tremendo punto a su favor esta madrugada, con el operativo en el que detuvo a una parte de esa red pestilente que, por años, desde la Agencia Nacional de Tránsito, extorsionó a millones de ecuatorianos.
A decir de las imágenes que Policía y Fiscalía proporcionaron, su director, Pedro Abril, ya operaba como un gánster: atesorando joyas y documentos, con fajos de cientos de billetes y hasta un arma en su casa. Un joven funcionario, nombrado durante esta administración de Daniel Noboa, ahora está embarrado de evidencias hasta el cuello.¿Qué pasa en este país? ¿Los gobiernos, en general, tienen tremenda puntería para poner a estos angelitos en cargos tan delicados como dirigir la ANT? ¿O es que estas instituciones están tan corroídas por las mafias que quien entra a dirigirlas no puede hacer otra cosa que aprender a robar?
Esta es una inquietud que la sociedad entera debe despejar si quiere un futuro decente para su país y la supervivencia de la democracia.
Sobre todo, porque sin restarle un solo gramo de culpa y repudio a estas mafias, que empezaron hace tanto tiempo con los tramitadores de la esquina para terminar secuestrada por Los Choneros, en boca del propio Ministro del Interior, su crecimiento es producto de una sociedad que toda la vida se acostumbró a dar una coima para evitarse la fatiga de cualquier trámite o tapar sus infracciones. La lección es para todos.
Más allá de esta discusión filosófica, así como de la felicitación al Gobierno y la Fiscalía, es preciso señalar lo que el país espera de la ANT luego del operativo, de la aprehensión de su director y otros funcionarios, así como del cierre de sus operaciones.
Tiene que haber una reestructuración total de la institución. Ojalá se pudiera depurar a la mayor cantidad de personas que, desde puestos claves, siguen extorsionando a los ciudadanos por licencias, matrículas, entrega de placas y multas; también por una tenebrosa red de delitos electrónicos y phishing tejida desde sus computadores y bases de datos. Que la justicia sea implacable.
Ese famoso sistema Axxis 4.0 debe tirarse a la basura y, ya que tanto hablan del gobierno moderno y la inteligencia artificial, empezar a modernizar el Estado desde este lugar. ¡Por Dios, hagan un proceso ejemplar sin que se metan nuevos y protervos intereses a husmear!
Si el presidente Noboa transforma a la ANT y erradica sus mafias, guiándose por el cambio virtuoso que supuso el SRI a finales de los 90, habrá hecho una de sus mejores contribuciones al país. Está a tiempo, que no pierda esta oportunidad.
Ecuador hoy no es un mejor país por…
Fuente: Walter González