“Me gusta hacerlo, y esta es mi última oportunidad antes de ser demasiada vieja”, contó esta atrevida mujer en 2015, cuando su nombre irrumpió de la nada en internet.
Yasue Tomita era un rostro nuevo en esta industria nipona que estaba demandando contenido pensado para gente de la tercera edad; y que además facturaba millones.
En ningún momento estaba avergonzada de lo que hizo, como comentó en una entrevista AFP: “todos deberían cumplir sus sueños”.
Junto a su hija se inscribieron en una agencia de talentos especializada en la materia y Yasue terminó siendo la primera en ser llamada a actuar bajo los reflectores.
Su paso fue breve, ya que contó con pocas filmaciones, de hecho, una de ellas fue junto a su hermana gemela, Kazue.
Fuente: UPSOMEDIA