Seguro recuerdas a Tyler Reks. En la WWE era una bestia de 1.90 metros y casi 130 kilos de puro músculo, con rastas, mirada intimidante y una presencia que lo hacía parecer el símbolo perfecto de la masculinidad más dura.
Tenía alrededor de 30 años cuando su imagen parecía intocable. Pero detrás de esa armadura de titán había una guerra interna que nadie veía.
En 2021, ya con 42 años, anunció públicamente su transición a mujer tr@$ns y se cambió el nombre a Gabbi Tuft. No fue un cambio superficial: fue el final de años de conflicto personal y el inicio de una vida más auténtica según sus palabras.
–“He luchado con quién soy durante toda mi vida… y este es el momento en el que finalmente soy libre.”
Hoy, con 47 años, se mantiene muy activa en redes sociales, comparte contenido sobre fitness, bienestar y también vende productos proteicos.
Ya no es la misma figura de macho que dominaba el ring hace varios años.