En Nakhon Si Thammarat, un hombre de 67 años decidió que su despedida no iba a tener incienso ni caras largas.
Su última voluntad fue épica: quería “Coyote Dancers” (bailarinas exóticas) dándolo todo frente a su ataúd.
La mayoría tiene solamente flores, pero este “legendario” hombre quería curvas y música a todo volumen, porque, según él, quería irse con la mejor vista. 🔥✨
Su familia, en lugar de escandalizarse, cumplió su voluntad y contrató a cuatro chicas en ropa sensual para que sacudieran el funeral mientras los invitados no sabían cómo reaccionar, si rezar o pedir el número de las bailarinas. 🤣¿Quién dijo que la muerte tiene que ser triste?
Fuente UPSOMEDIA