Una mujer oriunda de la parroquia Canuto, en el cantón Chone, provincia de Manabí, ha vivido una experiencia que pocos aficionados al fútbol pueden contar: asistir a siete Copas del Mundo con todos los gastos cubiertos.
La historia comenzó en 1998, cuando participó en una promoción comercial de una reconocida empresa de bebidas. Como parte de la dinámica, depositó un cupón junto con una tapa de botella, sin imaginar que aquella sencilla acción marcaría un antes y un después en su vida.
Tras resultar ganadora de un premio que incluía viajes de por vida a los mundiales de fútbol, la noticia fue recibida con sorpresa por ella y su familia. En un primer momento dudó de la autenticidad del anuncio y pidió a su esposo que verificara la información antes de celebrar.
Una vez confirmada la validez del premio, la familia compartió la alegría de saber que tendría la oportunidad de conocer distintos países y culturas mientras seguía de cerca el evento deportivo más importante del planeta.
Desde entonces, la manabita ha sido testigo de varias ediciones de la Copa del Mundo, convirtiendo un golpe de suerte en una experiencia inolvidable que la llevó a recorrer diversos continentes y a cumplir el sueño de millones de fanáticos del fútbol.
FUENTE: OLA MANTA