Él es amable, respetuoso, generoso y la trata como a una reina. Le paga el alquiler, la lleva de viaje a lugares lujosos y nunca la presiona.
Pero hay un pequeño problema: la intimidad.
Richard es un hombre encantador, pero su desempeño es… lento y delicado. Así que cada noche, Mia se esfuerza al máximo. Gime dramáticamente, susurra su nombre y arquea la espalda como si estuviera en éxtasis. Todo esto mientras mira la hora en su teléfono en silencio.
Sabe que está mal, pero se dice a sí misma: «Es un buen hombre. Me cuida. Lo menos que puedo hacer es hacer que se sienta como un rey en la cama».
Sus amigas la molestan sin cesar. «Chica, estás ganando premios solo para asegurarte el dinero».
Mia simplemente se ríe y dice: «Escucha, si gemir durante 4 minutos cada noche significa que nunca más tendré que preocuparme por el dinero… entonces, cariño, soy Meryl Streep en esa habitación».
A veces el amor no se trata de pasión. A veces se trata de efectos de sonido estratégicos y planificación a largo plazo.
Fuente CHISTES DEL PEPITO