El haber podido tratarlo desde el inicio de mi adolescencia hasta cuando me encaminaba a los cuarenta, me permite en gran medida contar anécdotas y vivencias auténticas que en gran medida moldearon mi personalidad y mi profesión, por lo cual estaré agradecido toda la vida.
Los que leen mis escritos ya pueden intuir que estoy refiriéndome a don Carlos Armando Romero Rodas Que si estuviera entre nosotros hoy hubiese cumplido 97 años.
Les voy a resumir cronológicamente algunos hechos trascendentes para mí:
1.- Corría el año 1985, recién iba a cumplir un año de haberme vinculado a la radio. Mis labores eran de reemplazo de quienes salían de vacaciones o tenían permiso por enfermedad o algún caso fortuito que les tocara afrontar a los empleados titulares en el área técnica. Mis servicios eran prestados (cobraba cuando trabajaba).
Se acercaba la celebración del día de la madre y no tenía como comprarle un regalo a mi mami Panchita, fallecida en noviembre del año pasado, se enteró de aquello quien se desempeñaba como cajero gerente de la Emisora Don Ramón Mendoza (+) y le sugirió que me alquilara un espacio para hacer una programación especial por el día de la madre (así nació serenata a Mamá), que lo mantuve al aire por diez años consecutivos, eran otros tiempos donde se valoraba la iniciativa y superación.
El espacio se volvió una tradición, Don Armando no solo que permitió que lo haga; sino que me favoreció entregándomelo sin costo alguno.
Después me preguntó si le había comprado el regalo a mi madre y le dije que le había regalado un juego de comedor. Me felicitó y me alentó a que siempre estuviera pendiente de ella, sabio consejo que lo practique hasta el último día de vida de mi progenitora. De este relato puede dar fe mi compadre Edgar Rosero.
2.- Con don CARR, aprendí que el trabajo en la radio no tiene horarios, ni días festivos. El 1 de enero del año 1990 mientras le hacía control en el horario de la mañana, se produjo un doble acontecimiento que marcó el inicio de mi carrera como locutor – animador. Increíble para mí, pero real, ese día me hace debutar, leyendo la nómina de personas fallecidas y algunos mensajes contratados para ser difundidos en el inicio del año.
Grande fue mi sorpresa cuando al siguiente día por haber ido a trabajar y por según él no defraudarlo cuando me invito al micrófono. Mediante sorteo con los diez colaboradores que estuvimos acompañándolo ese día procedió a sortear como estímulo 1.000 sucres y el ganador fui yo.
3.- En el año 1995, me probó en Noticias, encargándome junto Julio Juan (fallecido ya mismo 7 años atrás), hacer la cobertura de una consulta popular convocada por Sixto Durán, el resultado fue una goleada informativa con un slogan que el mismo me
Lo aprobó transparencia informativa, al
Servicio del Ecuador. Eso valió para que a fines de ese memorable 1995 y también en 1996, me invite a conducir con su hijo no Marcos Romero Márquez, la despedida del año, cuando ese espacio polariza la sintonía nacional, por cierto teniendo como figura central a don Armando, que hacia el relato de los minutos finales y daba la bienvenida al Año Nuevo, eso si era una cadena nacional. Ahora eso solo es un lejano recuerdo.
4.- El año 1998 fue el de mayor expectativa para quien escribe estas líneas, ya que por un incidente protagonizado por quien en esa época producía y dirigía la cadena de emisoras de AER, Don Armando, decide unilateralmente, no hacer más de matriz para la transmisión de dicho programa que se difundía todos los sábados de 10H:00 a 11H:00.
De esta manera se acabó la voz de AER y nació Sólo Música, programa que el
año pasado iba a cumplir 26 años y que abruptamente una semana antes de mi retiro
Voluntario, inexplicablemente fue sacado del aire.
Luego del Episodio surgido con el Productor de AER, don Armando me dijo prepárate tengo algo especial para ti, grande fue mi sorpresa pues teniendo como en su plantilla de locutores a cotizadas voces como Voltaire Maquilón, Guillermo Albuja, Gustavo Woelke, Kleber Villagómez etc. Lo confió a este servidor. Sinceramente pienso que no lo he defraude, lo que hayan hecho después, no es de mi incumbencia y los resultados hablan por si solos.
5.- Finalmente en el año 2002 cuando radio cristal cumplió sus 45 años y también fue la última vez que él dirigió un aniversario cristalino, don Armando Romero se fijó una vez más en este, el más modesto de sus colaboradores para que participara junto a él como animador en lo que él mismo definió como la apoteosis de la música nacional, la celebración del cuadragésimo quinto aniversario cristalino.
Como verán todo un proceso que me ha permitido dar un paso adelante en esta noble y maravillosa profesión, que la desarrollamos con enorme amor y gran pasión al momento de entrar en contacto con nuestros miles y miles de seguidores. (Magister Jacinto Fajardo Ronquillo).
Fuente: Msc. Jacinto Fajardo