Su nombre es Rakhi Dutta, una joven de 19 años de Kolkata, India, tomó una decisión que pocos podrían imaginar.
Su papá padecía una enfermedad hepática avanzada y los médicos fueron claros: la única opción para sobrevivir era un trasplante de hígado. No había donante compatible. ❌
Entonces Rakhi hizo algo extraordinario: decidió donar el 65% de su propio hígado.🫡
Sí, es posible.
El hígado es uno de los pocos órganos con capacidad de regeneración.
Con el tiempo, tanto el del donante como el del receptor pueden recuperar volumen y función.
Pero eso no significa que sea sencillo.
Una donación hepática en vida implica:
• Cirugía mayor
• Riesgo de sangrado e infecciones
• Dolor postoperatorio
• Una cicatriz permanente
Meses después, una imagen de padre e hija mostrando sus cicatrices iguales recorrió las redes sociales.
Fuente: Dr. Vic Armenta