En las frías profundidades del Ártico nada uno de los seres vivos más antiguos del planeta: el tiburón de Groenlandia.
Análisis con radiocarbono han demostrado que algunos individuos podrían tener más de 400 años, convirtiéndolos en los vertebrados más longevos conocidos.
Se cree que uno de ellos nació alrededor del año 1620, en la época del Mayflower, y que aún hoy sigue nadando.
Estos tiburones crecen muy lentamente, alcanzan la madurez alrededor de los 150 años y habitan aguas profundas y heladas, donde su metabolismo extremadamente lento les permite vivir siglos.
Su impresionante longevidad asombra a los científicos, pero también resalta su vulnerabilidad: debido a su reproducción tan lenta, cada pérdida es significativa.