febrero 19, 2026

EL ÚLTIMO BEE GEES

Desde los primeros acordes de su infancia hasta los himnos que marcaron generaciones, Barry Gibb siempre estuvo al frente, junto a sus hermanos, moldeando una de las armonías más icónicas de la música moderna.

Lo que comenzó como un juego entre hermanos en los suburbios de Manchester se transformó en una revolución musical. Bajo distintos nombres, y finalmente como Bee Gees, conquistaron el mundo con voces entrelazadas y un sonido inconfundible. Pero la fama también trajo su dolor: Andy, el menor y lleno de energía, fue el primero en partir; Maurice, siempre alegre y creativo, lo siguió; y Robin, el gemelo melancólico, fue el último en despedirse.

Hoy, Barry sigue cantando. No por ego, sino por amor y memoria. Cada nota que entona es una plegaria disfrazada de canción, un intento de volver a ese tiempo en que eran cuatro y todo parecía posible. “Soy el último hombre en pie”, confesó una vez, con la voz quebrada por los años y el alma marcada por la ausencia.

Esa frase no es solo un testimonio, es una herida abierta que resuena en cada acorde que interpreta. La música sigue. Él sigue. Mientras haya una melodía en el aire, los Bee Gees no habrán dicho su última palabra.

Fuente:La máquina del tiempo