En Barranquilla, primera ciudad del Caribe colombiano, familias tradicionales, como los Gerlein o los Name, fueron perdiendo espacio político con apellidos como Char y Benedetti y, más recientemente con los Petro, los Torres y otros que también figuran en las investigaciones.
«Estamos hablando del surgimiento de una élite regional industrial y comercial emergente, con pretensiones políticas nacionales, que tiene como centro a Barranquilla», dijo el analista Moisés Pineda.
En su opinión, «Barranquilla está en el centro de la polémica nacional», de la misma manera como en el pasado casos como el del ‘Proceso 8.000’, por la entrada de dinero del narcotráfico a la campaña presidencial de Ernesto Samper (1994-1998) tuvo su epicentro en Cali, y el de la constructora brasileña Odebrecht se centró en Bogotá.
Nuevos jugadores
En las dos últimas décadas se consolidó en Barranquilla el poder de la familia Char, cuyo principal representante, el exgobernador y exalcalde Álex Char, ha dominado la política regional y fue clave en las elecciones presidenciales de 2010, 2014 y 2018.
Durante las Administraciones de Char, directamente o por medio de sus delfines, Barranquilla y el Atlántico ganaron proyección nacional y se convirtieron en un codiciado trofeo político para sus distintos rivales.