Parece que fue ayer cuando una pequeña actriz nos sorprendía con su enorme talento en I Am Sam, compartiendo pantalla con grandes figuras y demostrando una madurez actoral impresionante para su edad. Desde entonces, Dakota se convirtió en uno de los rostros más recordados de la generación de actores infantiles de los años 2000.
La vimos crecer en películas como Man on Fire, emocionarnos en dramas intensos y más adelante formar parte de sagas juveniles como The Twilight Saga. Con el paso del tiempo, dejó atrás la etiqueta de “niña prodigio” para consolidarse como una actriz versátil y elegante, capaz de asumir papeles más complejos y maduros.
Hoy celebramos no solo su cumpleaños, sino su evolución artística y esa carrera que literalmente creció junto a nosotros.
Fuente LA MÁQUINA DEL TIEMPO