Hoy celebramos a una actriz que ha sabido conquistar cada género con elegancia y carácter. Desde su inolvidable papel en The Devil Wears Prada, donde demostró su impecable timing y presencia en pantalla, hasta emocionarnos profundamente en The Young Victoria, Emily ha construido una carrera sólida y llena de matices.
La vimos transformarse en heroína de acción en Edge of Tomorrow, estremecernos en el silencio aterrador de A Quiet Place y más recientemente brillar en grandes producciones que confirman su versatilidad. Su trayectoria es reflejo de talento, disciplina y una sensibilidad única frente a la cámara.
Que este nuevo año siga sumando historias memorables a una carrera que ya forma parte del cine contemporáneo.
Fuente LA MÁQUINA DEL TIEMPO