El 10 de agosto de 1809 en Quito no fue una independencia real, sino un movimiento autonomista liderado por la élite criolla.
Se menciona que tras la crisis en España por la prisión de Fernando VII y la entrada de José Bonaparte, los patriotas quiteños formaron una Junta para gobernar en nombre del rey.
Incluso se llegó a proponer en mayo de 1810 la creación de un “Reino de Quito” hereditario con Juan Pío Montúfar, Marqués de Selva Alegre, como monarca, con apoyo de Inglaterra y alianzas matrimoniales.
Esto, junto con lo ocurrido el 9 de octubre en Guayaquil, muestra que fueron golpes de la élite criolla para mantener el poder, sin derramar sangre y sin cambiar las estructuras coloniales.
De: Ivette Castillo
Para: Coral noticias NY