Medios chinos como South China Morning Post han compartido que, en la provincia de Guangdong, una crisis familiar estalló cuando un hombre destruyó los muebles de su casa tras descubrir que su esposa compró un lavavajillas. El esposo, que trabaja lejos del hogar, gana unos 1,520 dólares mensuales para mantener a sus dos hijos, pero enfrenta una deuda de 27,600 dólares. Este gasto detonó una violenta discusión debido a la precaria situación económica. El caso se volvió viral, evidenciando la enorme presión financiera y el conflicto por el control de los gastos, pero también provocando indignación por la reacción violenta del hombre.
Fuente: UPSOMEDIA