Ruja Ignatova, una mujer búlgara conocida como la “Cryptoqueen”, lanzó en 2014 OneCoin, promocionada como una criptomoneda revolucionaria.
En realidad, el proyecto funcionaba como una estafa piramidal, vendiendo paquetes educativos y recompensando a quienes reclutaban nuevos miembros. Entre 2014 y 2017 captó millones de usuarios y recaudó alrededor de 4 mil millones de dólares.
Ignatova desapareció en 2017 y sigue siendo buscada por el FBI, mientras su hermano, Konstantin Ignatov, quien asumió el control de OneCoin, fue capturado en 2019 y condenado por fraude y lavado de dinero.