Anuncian poner una placa a la indolencia en el aniversario de la Alma Mater.
Los jubilados impagos de la Universidad de Guayaquil se concentraron ayer, afuera de la puerta G3, en la avenida Delta, para protestar contra el rector PACO MORÁN PEÑA, quien hasta la fecha niega dicho beneficio a los exservidores que laboraron cerca de 30 y 40 años en la institución.
Este rector que, en medio de artimañas y leguleyadas con su equipo mafioso, “se niega a pagarnos un derecho adquirido desde hace muchísimos años y ratificado el 2013 con sentencia en firme por los organismos judiciales correspondientes, y aun así con esas resoluciones legales, basada en derecho, la autoridad hace caso omiso las disposiciones y no acata lo dispuesto”, dijeron los ancianos extrabajadores.
Lo ridículo fue, dicen los exempleados y docentes que como si se tratara de capturar delincuentes, “la policía ya nos estaba esperando”, apostados en cada una de las puertas, había 4 y 5 policías, que sin lugar a dudas “se dieron cuenta que somos personas de la tercera edad, no delincuentes, ni terroristas, por eso su accionar y comportamiento con nosotros fue de comprensión al hacerles conocer el porqué de nuestra presencia”.
Primero -el rector cuestionado- mandó uno de sus esbirros, un “can estilo orangután” para por vía celular, le indiquen paso a paso lo que realizábamos, parece que a eso se dedica. Agotamos esfuerzos, solicitamos a los señores de la fuerza pública nos ayuden como mediadores y se prestaron gustosos para hacerlo.
Desgraciadamente vemos que no tratamos con un ser humano sino con un “humanoide” cargado de maldad, odio, ambición de poder, desmedida, corrupción y delitos de ilícitos comprobados por los entes de control, lamentablemente no sabemos a ciencia cierta si van a responsabilizar con algún cargo a este hombre o se hicieron los locos.
Nosotros conocemos y queremos creer que sea verdad que él Morán Peña “NO VA MAS ” por razones que son dominio público, como: tener varias denuncias de incumplimiento de sentencias. De complicidad con personas que han cometido el delito de pedir coimas. Cómplice de los ” VACUNADORES” que hay dentro de la Institución y son autoridades de Facultades y jefes de mandos medios.
La respuesta del corrupto rector es que “vayamos a reclamar al juzgado, que son ellos los que no autorizan el pago, le recordamos a esta mala autoridad, que: usted envío en el año 2022 un informe a los diferentes organismos judiciales que estaba pagando en cumplimiento de la sentencia 09801-2014-0108, y qué pasó, suspendió los pagos como romper un papel, será acaso porque, por congraciarse o por obtener más liquidó a 68 profesores con valores elevadísimos los cuales debían pagar una cuantía por el “favorcito” y se le mermó el presupuesto?
¿O quizás para subir los sueldos a los amigos profesores de su círculo, personal administrativo que lo sirven como perros falderos, hijos y parientes de sus más fieles servidores? de su propia familia? o por la mañoseria del “lleve”??
“En fin porqué habrá sido, solo ustedes lo saben”.
Nos quitó nuestro derecho, que no nos sirve para enriquecernos, entiéndase, somos tercera edad, grupo vulnerable, muchos con enfermedades catastróficas, movilidad reducida, necesidad de tratamientos oncológicos, terapias, y lo más simple “mejorar la calidad de vida ” y usted nos condena a vivir limitados, con problemas de salud, de deudas, por esa razón los jubilados lo nombramos GENOCIDA, por si acaso no tiene conocimiento de lo que significa esta palabra, porque usted solo conoce de Marketing, ventas y vacunas, genocida es: es una persona que comete o participa en un genocidio, que es un crimen que implica la destrucción sistemática, total o parcial, de un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Estos actos pueden incluir privación de necesidades básicas o cualquier otra acción con la intención de aniquilar a un grupo, y usted está aniquilando los ancianos Jubilados.
Seguiremos en la lucha eso no lo dude, y como usted pronto quedará encerrado en su propio mundo de maldad, tenemos la fe de que VAMOS A COBRAR NUESTRO DERECHO, cuando usted y sus cómplices estén pagando lo que ha cometido.
¡SOMOS VIEJOS ES VERDAD, PERO TENEMOS MUCHA FORTALEZA PARA SEGUIR LUCHANDO POR NUESTROS DERECHOS!!
NO SOY TERRORISTA, NO SOY DELINCUENTE, soy una jubilada más, a quien usted está perjudicando con la negativa de un pago legalmente autorizado.
Saludos afectuosos a mis hermanos jubilados que luchan día a día por sobrevivir a esta infamia.
VERÓNICA VARGAS BENALCÁZAR