Andrea no dudó ni un segundo. Cuando el edificio donde vivía en La Guaira empezó a colapsar el 24 de junio de 2026 durante los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron Venezuela, cubrió con su cuerpo a Alana, su hija de apenas un año. La pequeña sobrevivió con heridas leves. Andrea no. 💔
Héctor “Kike” Bello, futbolista venezolano, estaba fuera del país cuando ocurrió la tragedia. Cuando llegó la noticia, escribió en sus redes lo que ningún padre debería tener que escribir jamás: “¿Cómo le digo a nuestra hija que diste la vida por salvarla?” Y cerró con una promesa: “Te juro que le contaré tu historia. Siempre serás nuestra heroína favorita.”
Alana sigue hospitalizada fuera de peligro. Héctor anunció su regreso a Venezuela. Y el mundo entero llora con él. 🕊️
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