Un influyente empresario keniano ha desatado una tormenta en redes sociales al revelar la estructura financiera de su hogar.
Según sus propias palabras, le paga a su esposa un “sueldo” anual de 250 mil dólares para que no trabaje y se dedique exclusivamente al hogar.
Pero la cifra no se detiene ahí. El acuerdo incluye un “bono” de 300 mil dólares por cada hijo que traiga al mundo.
Para él, esto no es una excentricidad, sino una forma de valorar el trabajo doméstico y asegurar que su descendencia sea criada bajo sus propios términos, sin depender de influencias externas.
Mientras algunos lo ven como el máximo gesto de un “macho proveedor” que protege a su familia, otros lo critican duramente por convertir la maternidad y el amor en una transacción comercial de lujo 💰💍🤔.
Fuente UPSOMEDIA