febrero 23, 2026

Meow Meow estuvo ahí

A los 3 semanas de vida, Meow Meow ya había sido rechazado por su madre. Era tan pequeño que sin ayuda humana, simplemente no sobreviviría.

Tanya Michelle y su familia lo encontraron y lo llevaron a casa. Para darle a su hija menor una conexión especial, dejaron que la niña de casi 2 años eligiera su nombre. Ella no dudó: Meow Meow.

Los años pasaron y el gato se convirtió en el pilar de la familia. Estuvo presente en cada momento importante, desde los primeros días de escuela hasta las tardes de juegos. Fue testigo de cómo la niña que le puso nombre crecía año tras año.

Pero entonces, sin previo aviso, Meow Meow enfermó gravemente. Su estado se deterioró drásticamente y la familia se preparó para lo peor. Tenía solo 8 años cuando la niña que lo nombró se sentó junto a él y le hizo una promesa.

Le pidió que no se fuera todavía. Que esperara hasta su graduación de secundaria.

En términos veterinarios, lo que pidió parecía improbable. Un gato gravemente enfermo no sigue calendarios humanos. Pero Meow Meow escuchó.

Año tras año, mientras la niña crecía y atravesaba la adolescencia con todos sus cambios, Meow Meow estuvo ahí. Cada mañana era una prueba de que la promesa seguía vigente.

Llegó el día de la graduación. La niña que a los 2 años eligió su nombre, ahora era una joven adulta lista para cerrar un capítulo importante de su vida.

Y ahí estaba Meow Meow, cumpliendo su parte del trato.

Fuente: ANIMALES QUERIDOS

📸TikTok/@tanya_michelle

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