En 2012, durante la tragedia de Sandy Hook, la maestra Victoria Leigh Soto tomó una decisión que marcó la diferencia. Ocultó a sus estudiantes en un armario y mintió al atacante para protegerlos.
Su acto de valentía le costó la vida: recibió 11 d1sp4r0s mientras defendía a los niños. Gracias a su sacrificio, los jóvenes pudieron sobrevivir.
Hoy, el nombre de Victoria Soto hoy es sinónimo de heroísmo y que muchos de estos héroes se encuentran en las aulas, donde una maestra eligió darlo todo para que otros pudieran vivir.
Fuente: Cerebro Digital