Si hay un Penthouse que define la palabra “diva”, es el hogar de Mariah Carey, ubicado en el corazón del exclusivo barrio de Tribeca en New York, el cual define como un reflejo de décadas de éxito.
Desde un armario que parece una boutique de lujo hasta el piano de Marilyn Monroe, así es la mansión en el cielo de la “Reina de la Navidad”.
La cantante lo compró en el año 1999 por más de 9 millones de dólares, y fue diseñado por el decorador Mario Buatta, creando un espacio que evoca la “Edad de oro de Hollywood”, lleno de curvas Art Déco, tonos crema y dorados, y unas hermosas vistas al Empire State.
En un “Home Tour” que Carey realizó en 2002 para el programa Cribs de MTV, además de enseñarnos más a fondo su hogar, mostró sus posesiones más extravagantes, como el piano de Marilyn Monroe, que compró por 600.000 dólares, un armario con suelos de madera incrustados en oro y secciones infinitas para su lencería y zapatos.
Además de un “salón marroquí”, un rincón exótico y relajado que rompe con la estética del penthouse, diseñado en honor a la herencia de su padre, para así desconectar del ritmo de la ciudad.
Aunque la opulencia es evidente, para Mariah este lugar es ante todo un hogar familiar donde han crecido sus hijos, demostrando que, en su mundo, el exceso, el confort y el “glamour” van siempre de la mano.
Fuente: UPSOMEDIA