abril 8, 2026

¿Qué es el dolor crónico musculoesquelético y cómo se mide?

El dolor musculoesquelético se ha convertido en uno de los problemas de salud más frecuentes en la población adulta. Este tipo de dolor afecta músculos, huesos, articulaciones, ligamentos o tendones, y suele manifestarse en zonas como la espalda, cuello, hombros, rodillas o caderas.
Cuando estas molestias persisten durante más de tres meses, los especialistas lo clasifican como dolor crónico musculoesquelético, una condición que puede limitar la movilidad, afectar el desempeño laboral y deteriorar significativamente la calidad de vida.
En Ecuador, diversos estudios evidencian que este problema tiene una alta prevalencia. Investigaciones epidemiológicas señalan que el dolor lumbar es una de las formas más comunes de dolor musculoesquelético, llegando a afectar a una parte importante de la población adulta y siendo una de las principales causas de consulta médica y discapacidad funcional.
Además, análisis realizados en población ecuatoriana han identificado que alrededor del 9% de los adultos experimenta dolor crónico de alto impacto, es decir, un dolor persistente que limita significativamente las actividades diarias.
En el ámbito laboral, la situación también es relevante: estudios realizados en trabajadores del país han encontrado que hasta el 73% reporta algún tipo de dolor musculoesquelético asociado a su actividad laboral, especialmente en la espalda, cuello y hombros.
“El dolor musculoesquelético crónico no es solo una molestia persistente. En muchos casos es una señal de que existe desgaste articular, sobrecarga funcional o lesiones previas que no han sido tratadas adecuadamente”, explica el Dr. Andrés Goitia, especialista en Traumatología y Ortopedia y CEO de ArteMed.
Cómo se mide el dolor
Aunque el dolor es una experiencia subjetiva, la medicina dispone de diferentes herramientas clínicas que permiten evaluarlo de forma sistemática.
Una de las más utilizadas es la Escala Visual Análoga del Dolor (EVA), en la que el paciente califica la intensidad del dolor en una escala del 0 al 10. Este método permite a los especialistas medir la evolución del dolor y evaluar la efectividad de los tratamientos.
Sin embargo, la medición del dolor no se limita únicamente a su intensidad. Los especialistas también analizan aspectos como:
• limitación de movilidad
• impacto en las actividades cotidianas
• alteraciones del sueño
• disminución del rendimiento laboral o deportivo
Estas evaluaciones permiten entender el impacto real del dolor en la vida del paciente.
“El dolor debe evaluarse de forma integral. No solo importa cuánto duele, sino cómo está afectando la funcionalidad y la calidad de vida de la persona”, señala el Dr. Goitia.
Factores que explican el aumento de estos dolores
Especialistas señalan que en los últimos años se ha observado un incremento en los trastornos musculoesqueléticos debido a varios factores relacionados con el estilo de vida moderno, entre ellos:
• sedentarismo
• largas jornadas frente al computador
• malas posturas
• sobrecarga física o deportiva
• envejecimiento de la población
En ciudades como Quito, estudios sobre condiciones laborales han identificado que más del 50% de las mujeres y cerca del 43% de los hombres reportan dolor de espalda relacionado con factores ergonómicos o laborales.
La importancia del diagnóstico temprano
Los especialistas coinciden en que uno de los principales errores es normalizar el dolor o tratarlo únicamente con analgésicos sin identificar su causa.
El abordaje del dolor musculoesquelético crónico requiere una evaluación médica especializada que permita determinar su origen y definir un tratamiento adecuado, que puede incluir rehabilitación física, cambios en hábitos posturales, manejo del dolor o intervenciones específicas.
“Detectar a tiempo las causas del dolor permite intervenir de manera oportuna y evitar que el problema evolucione hacia limitaciones funcionales más severas”, concluye el Dr. Goitia.