El ministro de Trabajo, Harold Burbano, anunció una propuesta para 2026 que permitiría dividir la jornada laboral por horas, bajo acuerdos entre empleadores y trabajadores.
Según Burbano se trataría de permitir que empleador y trabajador acuerden la distribución de las horas de una jornada completa (las 8 horas/día vigentes) de forma distinta — por ejemplo, fragmentarla a lo largo del día — de modo que estudiantes o trabajadores jóvenes puedan compatibilizar empleo y estudio.
Para muchos sindicatos la “división de jornada por horas” termina siendo una puerta directa a precarización: contratos parciales, horarios atípicos, menos estabilidad, menos derechos y desempleo — por esta razón fue rechazada en la consulta popular.